Ahora que Windows Phone 7 está en camino y parece que uno de sus puntos fuertes va a ser su tienda de aplicaciones, de la que ya comentamos algunas características como la de ver muchos juegos de Xbox Live o la estupenda aplicación que estaban preparando los desarrolladores de Foursquare, si tenemos también en cuenta una App Store de iOS que está más fuerte y más viva que nunca con los desarrolladores preparando aplicaciones también para el lucrativo iPad y todo el contexto del mercado de aplicaciones global, sólo puede llegarse a la conclusión de que Android empieza a tener un serio problema con su Android Market.

La cuestión es la siguiente, los usuarios necesitamos un perro guardián, puede sonar ridículo, autoritario e incluso intrusivo, pero cuanto más observo el panorama actual más me convenzo de ello. Otra cosa es que ese perro guardián sea alguien tan intransigente como los de Apple y sus polémicas y restrictivas normas, pero eso no significa que se lleguen a los extremos de descontrol y de libre albedrío que se producen en el Market, ni mucho ni tan poco. Necesitamos un perro guardián porque a la primera de cambio o son los usuarios o son los desarrolladores los que acaban ocasionando problemas.

Para ser francos, el Android Market a mí me parece una completa basura, habrá quien pueda negarlo, habrá quien pueda gustarle, y me parece bien, pero desde luego yo tengo bien claro que debería ser la modificación prioritaria número uno para la próxima versión del sistema operativo, la 3.0 Gingerbread. En parte, este pensamiento surge a raíz la noticia de que una treintena de aplicaciones populares (nada de apps de terceros sacadas de un foro de mala muerte, sino de aplicaciones que estáne en el Market y encima son populares y muy descargadas) recopilaban información sobre la posición de los usuarios y diversos números de teléfono, número que después pueden ser conveniente vendidos a una empresa de telemárketing por ejemplo sin demasiada dificultad.

Hace unos meses, se descubrió que una aplicacióne estaba enviando números de teléfonos almacenados en el terminal a un servidor remoto en China. La respuesta de Google fue clara, en Android se advierte al usuario de cuáles son los permisos que otorga a la aplicación antes de instalarla y la opción de añadir aplicaciones con orígenes desconocidos viene desactivada por defecto.

Sin embargo, no es suficiente, la mayor parte de las veces, los mensajes previos a la instalación de una app en Android donde se especifican los permisos y los accesos son tan cansinos que acabas por no mirarlos, simplemente le das a 'Aceptar' y a 'Continuar' prácticamente a ciegas ¿es problema del usuario? Sí, probablemente, ya que puede ver el listado de permisos, pero también del SO que no se lo pone precisamente fácil. La usabilidad del Market y la calidad de sus aplicaciones es un vergonzoso capítulo de otra historia que no viene al caso, incluso las oficiales como las de Twitter o Facebook están a años luz de las de iOS ( y digo iOS porque no tengo otra plataforma con la que comparar, no me digáis ni la Ovi Store ni el Blackberry App World).

Android para mí representa el icono y el estandarte de lo que deben ser los sistemas operativos móviles en un futuro, pero si quiere mantener esa posición con respeto y superioridad uno de los primeros pasos que debe dar es en la dirección de mejorar el Market, en calidad, en seguridad, en usabilidad y en establecer un mecanismo de control y de aprobación de aplicaciones más estricto, donde la libertad siga siendo prioritaria pero también el respeto al usuario, que después de todo ve su privacidad vulnerada por confiar en la tienda de aplicaciones de un sistema operativo que él ha elegido. Si hace todo eso, y lo hace bien, larga vida a Android, si no, que vaya dejando paso a otros sistemas mucho más capaces y sobre todo mucho más seguros.

Foto: Ayuda iPhone