Todo mundo comparte fotos de su día a día a través de las redes sociales. Claro, si tu labor cotidiana es cuidar a unos prisioneros palestinos, ¿por qué no aprovechar la situación para subir la foto a Facebook y tus amigos vean lo bien que te la pasas en el ejército? Eso ha pensado Eden Abergil, una soldado israelí que subió algunas imagenes de ella posando junto a unos cuantos prisioneros maniatados y con los ojos vendados.

Las fotografías han causado gran controversia alrededor de la red, y tanto los oficiales israelíes como palestinos se han pronunciado en contra. El vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), Barak Raz, ha considerado que las imágenes son "repulsivas" y "vergonzosas", mientras que el vocero palestino Ghassan Khatib las llama "un ejemplo de la vida bajo la ocupación".

"Me pregunto si él (el prisionero) se encuentra en Facebook. ¡Tengo que etiquetarlo en la foto!", ha dicho Eden Abergil en los comentarios de la imagen. Al final, la chica se ha visto obligada a descolgar las imágenes de su perfil. "Yo no veo nada de malo", ha repetido la soldado hasta el cansancio.

El tema va más allá del mal gusto de subir una foto de esta naturaleza a Facebook. Por una parte, este tipo de acciones nos muestra cómo los jóvenes interiorizan la guerra, y la muestran a través de Internet. No hay que olvidar que en Israel el servicio militar es obligatorio, y muchos de los efectivos son chicos entre los 18 y 21 años, la generación de los nativos digitales. En palabras de Ishai Menuchin, del Comité Público contra la Tortura, las fotografías revelan la forma en que los palestinos son vistos, como un objeto y no como humanos. "Es una actitud que ignora sus sentimientos como humanos y sus derechos individuales", apunta.

La reacción que tome el ejército israelí se sumará a los precedentes acerca de cómo actuar en este tipo de situaciones. Ya sabemos del caso del soldado que comprometió una operación militar por su estado de Facebook. Israel siempre ha tenido una mala relación con Internet, ya que son numerosos los videos de violaciones a derechos humanos que se han filtrado gracias a YouTube y Twitter.

En general, los ejércitos siguen debatiéndose sobre cuánto permiso darle a sus efectivos en el acceso a Internet. Estados Unidos ha querido verse comprensivo, y permite a sus soldados el uso de blogs y redes sociales (claro, guardándose el derecho de prohibirles el acceso cuando lo crean necesario). Y es que a la libertad del Internet no le va bien el secretismo de las operaciones militares.