Varias ciencias son las que me apasionan (por no decir todas) y de entre todas ellas especialmente dos, la astronomía y la paleontología. ¿Y por qué? Pues debido a que ambas viven en la actualidad una época dorada y para muestra un nuevo botón - y con botón obviamente quiero decir investigación - que acaba de salir publicado en la revista Nature.

Hasta hoy la comunidad científica de paleontólogos (salvo excepciones que siempre las hay y más en ciencia) pensaba que el Homo habilis, homínido extinto hace entre 1,6 y 1,9 millones de años, era nuestro antepasado más antiguo con la habilidad suficiente para emplear utensilios en su propio beneficio - de ahí su nombre - pero resulta que ahora investigadoras del Instituto Max Planck (Alemania) y de la Academia de Ciencia de California (EE.UU) han encontrado evidencias que demuestran que los Australopithecus afarensis, ancestro humano unos 2 millones de años más viejo que el Homo habilis, por un lado ya comían carne y por el otro sabían utilizar herramientas.

Las pruebas sobre las que se sustentan las anteriores afirmaciones son un par de trozos de hueso (uno perteneciente a las costillas de algún bicho parecido a una vaca y el otro al fémur de algo similar a una cabra) encontrados hace unos meses en el yacimiento de Dikika (situado en la región de Etiopía de Afar) los cuales presentan una serie de marcas que fueron realizadas con herramientas de piedra. Es decir, que hace más de 3 millones de años los Australopithecus afarensis (y solamente pudieron ser ellos por que en ese período de tiempo eran los únicos homínidos que habitaban la zona donde se encontraron los huesos) ya contaban con la habilidad y los conocimientos suficientes para utilizar instrumentos con los cuales desgarraban la carne y conseguían el tuétano (tejido también conocido como médula ósea) del interior de los huesos.

Las conclusiones de estos dos grupos de científicos son muy importantes ya que adelantan en 800.000 años el momento en el que nuestros antepasados comenzaron a consumir carne y a utilizar herramientas, aunque no se ha podido evaluar exactamente la importancia del uso de herramientas por parte de los afarensis debido a que no se ha encontrado ninguna piedra en el yacimiento con las características necesarias para considerarla herramienta (vamos, que no sabemos si utilizaban como herramienta la primera piedra medianamente afilada que veían o por el contrario las fabricaban ellos mismos).

Para finalizar es de justicia comentar que varios científicos han puesto en duda estas conclusiones. Por ejemplo Tim White, el codescubridor de Lucy o el primer ejemplar de Australopithecus afarensis encontrado, dice que “las marcas concuerdan con las reproducidas en el laboratorio en forma de huellas de dientes de cocodrilo” y que “no existe evidencia de que los homínidos provocaran estas incisiones, por lo que su afirmación no se sostiene”, declaraciones a las que uno de los responsables de analizar las hendiduras de los huesos ya ha contestando comentando que “hemos demostrado experimentalmente que las marcas proceden de cortes, arañazos y golpes”, que “las estrías de algunas marcas no corresponde en absoluto con la huella de un diente de cocodrilo” y remata diciendo que “se halló una esquilar de piedra volcánica en una de las hendiduras”, tipo de piedra que “encaja con la que se habría utilizado como herramienta aquella época".

Así que como vemos la polémica está servida y muy probablemente en próximas semanas aparezcan nuevas informaciones relacionadas con los huesos de la discordia, de lo que informaremos por aquí puntualmente.

Vía: Público.es - Ars Technica

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