La industria de la música está viviendo una importante transformación y el CD está al borde de la extinción. Pero además del streaming (con servicios como Spotify y Grooveshark, hay un espacio enorme para la creatividad. Tristan Perich, un genial compositor neoyorquino, ha lanzado este año su último disco, llamado 1-Bit Symphony. Es un disco electrónico con claras influencias del minimalismo de Phillip Glass y Terry Riley que tanto ha influenciado a bandas de rock como Radiohead. Dividido en cinco movimientos, el album presenta una particularidad que lo hace muy especial.

Como pueden ver en la foto, la caja da la sensación de estar conteniendo un CD, pero no es así: lo único que contiene la caja es un microchip, por lo que la música no es reproducida sino que es interpretada por el circuito cada vez que decidimos escucharlo. La caja entonces incluye una entrada para auriculares, una perilla para subir o bajar el volumen, un interruptor de encendido y una pila para alimentar al disco. No sé a ustedes, pero a mí me parece una idea maravillosa.

Y para que se hagan una idea de la genialidad de la música creada por Tristan Perich, el título del album se debe a que está hecha con sólo 1 bit, cuando la música electrónica moderna se hace con un mínimo de 16 bits. La escena chiptunes, de la que les hablé hace un tiempo, continúa trabajando con sólamente 8 bits, al igual que las antiguas consolas de videojuegos como GameBoy y NES. Pero Perich hace música con sólamente 1 bit, cuando su uso usualmente es limitado a electrodomésticos y despertadores. Simplemente maravilloso, porque la música no está nada mal tampoco, a mí me gustó bastante ¿A ustedes qué les parece?