Hace unos cuantos días ya que el esperado por muchos iPhone 4 salió al mercado en España bajo el paraguas de las tres principales operadoras de telefonía móvil del país, es decir Movistar, Vodafone y Orange, momento que dio comienzo a uno de los capítulos (que todavía se está emitiendo y seguirá) más penosos de todos los que se han visto hasta la fecha por estas tierras en relación con la telefonía móvil y las empresas comentadas. Las cosas empezaron a ir mal desde el minuto uno, pero es que para más inri a medida que han pasando los días hemos ido conociendo nuevos datos que dejan meridianamente claro la poca vergüenza que tienen varias empresas telefónicas de las que operan en España (por si alguno tenía dudas). Concretamente voy a opinar otra vez de las tres y sus para mi vergonzantes estratagemas (más un plus final). Empiezo por Vodafone.

Vodafone España tiene tres tarifas de datos para smartphones, una de 15€ con 300MB a máxima velocidad, otra de 19,90€ con 500MB y finalmente una tercera de 39€ con 1GB. Cada una de estas tarifas “cuenta con sus peculiaridades” como podemos leer en las condiciones legales de Vodafone, lo que hasta cierto punto es lógico, pero solamente hasta cierto punto ya que entre esas “peculiaridades” encontramos algunas verdaderamente sangrantes. Por ejemplo el tethering solamente se puede utilizar a partir de la tarifa de 19,90€, solamente la de 39€ permite usar voz sobre ip (es decir Skype, Fring y similares) y ninguna P2P. Esto según el que escribe es un claro abuso de poder (recordemos que en todas las tarifas se reduce la velocidad tras consumir determina cantidad de MBs, por lo que la disculpa de “las medidas se toman para no congestionar la red” se cae por su propio peso) con el cual lo único que se pretende es empujar al usuario a que contrate otros servicios adicionales o bien directamente pague todos los meses la opción más cara. Pero todavía falta lo mejor.

Resulta que Vodafone - y aquí llega lo que me revuelve el estómago completamente -, si no cumples con alguna de las condiciones de las tarifas de datos, tiene varias herramientas de castigo, a saber: si utilizas P2P con cualquiera de las tres tarifas, automáticamente reducen la velocidad a 128Kbps (si has llegado o no al máximo de megas se la trae al pairo) y si utilizar VoIP en las dos tarifas que no se puede, automáticamente dan de alta al usuario en la más cara (sin necesitar permiso del usuario), lo que creo sinceramente es impresentable de por si, pero es que para rematar la jugada este “último castigo” no aparece especificado por ninguna parte de la web (o al menos yo no lo he encontrado). Sí amigos, así se las gasta Vodafone, y Orange, de quienes el otro día decía que eran los únicos que estaban haciendo las cosas más o menos bien, así como Movistar, no se quedan atrás (aunque en mi opinión Vodafone les saca ventaja).

¿Y qué pasa con Orange y Movistar? Pues bueno, varias cosas. Respecto a los primeros tenemos que quitan y ponen promociones a su antojo, la desinformación y “mamoneo” sobre el tema tethering es absoluta (como plasma a la perfección mi compañero David en AppleWeblog) y varias tiendas oficiales le venden como algo obligatorio a los clientes un seguro para el terminal. En cuanto a los segundos encontramos que, al igual que en Orange, en algunos de sus establecimientos le dicen al cliente que si quieren iPhone 4 tendrá que contratar seguro para él, la promoción de puntos que lanzaron para sus “clientes iPhone” a algunos se les está aplicando y a otros muchos no, cobran seis euros por la microsim (que es la que lleva el iPhone 4) y finalmente la desinformación a todos los niveles es completa (y aquí tengo que decir que la gente de @movistar_es con el que escribe se ha portado muy bien - y con otros muchos - , han sido los únicos capaces de aclararme dudas y solucionarme problemas).

Señoras y señores, todo esto se me escapa y dispara mis niveles de cabreo hasta las nubes, y con quien más mosqueado estoy no es con las operadoras precisamente si no con el Gobierno de España. Estas tres empresas, en mayor o menor medida y de diferentes formas, están abusando claramente de los ciudades, lo que pueden hacer única y exclusivamente por la absoluta indiferencia del ejecutivo. Lo peor de todo es que este tipo de abusos no son nuevos ni muchísimo menos y se podrían poner cientos de ejemplos más (algún día recopilaré experiencias relacionadas con el tema ADSL, que ahí también hay mucha tela que cortar), pero no importa, nuestros políticos, que entre sus funciones tienen la de legislar para evitar la voracidad empresarial desatada, simplemente agachan la cabeza ante estos pesos pesados.

¿Conclusión? Yo la tengo clara: nosotros somos los únicos que podemos hacer algo, y con algo me refiero a utilizar las hojas de reclamaciones, a no callar, a revolvernos cuando nos quieran pisar, a denunciar ante las oficinas de consumo, a intentar aprovecharse - como ellos hacen con nosotros -, y a cualquier otra cosa que se os ocurra. No nos podemos olvidar que las empresas de telefonía viven de nosotros, y no a la inversa.