Hate Digg v4

Ayer se lanzó oficialmente la nueva versión de Digg, uno de los primeros en popularizar eso de los agregadores de noticias sociales, donde son los usuarios los que decidan cuáles son los temas más importantes del día, basándose en lo que encuentran en la web.

El rediseño se ve lindo, yo me anoté para probarlo antes de su lanzamiento, y no me pareció terrible. Pero claro, yo no soy power user de Digg, uso el sitio como referencia para ver sobre qué está hablando la gente, y gracias.

Cuando se anunció la renovación del sitio, se decía que iba a asemejarse al modelo de Twitter, con la estructura de seguir y ser seguido, y con la posibilidad de importar las historia desde sus fuentes originales vía RSS, haciendo la cosa más amigable para los sitios de noticias. Esto a los usuarios no les parece nada simpático, y se han encargado de gritarlo en blogs, redes sociales, dentro de Digg mismo, hasta han montado un sitio donde cada un grupo de power users expone su descontento.

Uno de los problemas es que en esta nueva versión fueron simplificadas o eliminadas por completo varias funciones importantes para los diggeros. En The Next Web recopilaron varias. Básicamente se trata de: la desaparición del botón "bury" que permitía votar negativamente a una noticia, y ayudar a "enterrarla" en lugar de apostar por que llegue a la portada. En esta misma línea, donde los usuarios tenían influencia de qué noticias recibían mayor empuje, no está más la sección "Upcoming" donde se podían ver las noticias que recién entraban en Digg, y donde los usuarios más dedicados actuaban como curadores del contenido. Hay problemas de navegación como que ya no hay paginación, sino un largo stream en el que se van cargando más y más noticias, y al parecer el período de 24 horas en el que se podía diggear una noticia desapareció. Todo el aspecto social de tener amigos y seguir sus actividades, tampoco les agradó mucho a los detractores del nuevo modelo.

En cuanto a la nueva estética del sitio, dos cosas molestaron más: mucho azul recuerda a Facebook, y los botones clásicos con el pulgar para arriba o para abajo reemplazados por flechas no convencen a los usuarios del todo. También parece que el lanzamiento se dio plagado de bugs que frustraron bastante a quienes tienen a Digg como rutina diaria.

Pero lo que más les dolió a los usuarios es que este nuevo modelo atenta contra el espíritu que se forjó en Digg de brindarle la oportunidad a los sitios más pequeños e independientes de beneficiarse de la exposición de tener una noticia en portada, porque la nueva versión privilegia a los publicadores de noticias grandes, medios y blogs establecidos (que hace rato que conforman más de la mitad de las noticias en portada). Además el foco se ha movido de cuál fue el usuario que envió la noticia, hacia su publicador original, ya que éstos tienen su feed enviando contenidos automáticamente, ninguneando bastante el trabajo que estos power users dedican a la comunidad.

Los seres humanos tenemos esa molesta resistencia al cambio que nos hace despotricar cuando algo atenta contra lo que conocemos inicialmente. Lo vemos prácticamente cada vez que Facebook hace algún cambio sustancial en su interfaz o en su uso, updates enojados, grupos de "queremos el viejo Facebook", y amenazas de deserción. Pero la comunidad en Facebook, me parece, es un poco menos comprometida que la de Digg, estamos hablando de usuarios que pasan mucho de su tiempo seleccionando noticias para nutrir este sitio, algunos de ellos ya personalidades establecidas en el ecosistema, y su enojo es comprensible, ya que no son sólo unos pocos cambios de interfaz, sino que se trata de un modelo diferente al que ellos vieron e hicieron crecer.

Queda por ver si a Digg le importa mantener contentos a sus usuarios más activos, o está preparado para perderlos para seguir adelante con el camino que han trazado con este rediseño de integrarse a una experiencia más actual para los consumidores de noticias, y así recuperar el prestigio y popularidad que tuvieron hace unos años. Mi apuesta es que este grupo de usuarios va a tener que adaptarse o buscarse un nuevo reducto.