WikiLeaks ha hecho público otro documento, esta vez se trata de un memorando de la CIA en el que la agencia de inteligencia se pregunta qué podría ocurrir si el resto del mundo comenzara a ver a Estados Unidos como "exportadores de terrorismo". Podrá no ser un texto muy importante pero además de revelar que en Estados Unidos temen perder el apoyo internacional en la lucha contra el terrorismo demuestra que Julian Assange no se ha visto muy intimidado por la prestión internacional.

Recordemos que hace unos días fue desestimada por la Justicia sueca una supuesta denuncia de violación contra el fundador de WikiLeaks y sigue siendo investigado por "conducta inapropiada". Assange, por su parte, asegura que la Inteligencia australiana le había advertido de una campaña de desprestigio en su contra y confirma que en las próximas semanas liberará otros 15.000 documentos sobre la Guerra en Afghanistan que podrían ser aún más duros.

Pero a pesar de la presión del Pentágono, Assange tiene un respaldo particular. Victoria les contó hace una semana que el Partido Pirata de Suecia alojaría a WikiLeaks sin cargo en sus servidores. ¿Pero por qué es tan importante el apoyo de un partido tan pequeño como el Piratpartie? En palabras de Rick Falkvinge, lider del Partido:

Cualquiera que se proponga atacar a WikiLeaks deberá ahora atacar a un partido político sueco, ateniéndose a gravísimas consecuencias legales.

Es decir, cualquier ataque a WikiLeaks se convertirá en un ataque a un partido político y por lo tanto una afrenta a la democracia sueca. Otra ventaja que provee Suecia es una envidiable libertad de expresión: por ejemplo, la protección de las fuentes es una obligación legal para los periodistas. Por este motivo es que Assange ha comenzado a escribir una columna en un periódico sueco: se vería incapacitado de revelar las fuentes que le brindan los documentos secretos.

Igualmente, si la información es considerada importante para la seguridad nacional no habrá recurso legal que salve a Assange: el mismísimo gobierno sueco requeriría que revele las fuentes, pero esto es a nivel de Suecia. Implicaría que los documentos representen una amenaza a la seguridad de Suecia. Mientras tanto, WikiLeaks sigue construyendo una pequeña fortaleza tanto cibernética como legal, una muralla que separa la libertad de la completa desinformación.

Vía: Yahoo! News