"Acepta la piratería. ¡Es promoción gratis!". Ésas son las palabras de Berth Milton, CEO de Private Media Group, una de las compañías de entretenimiento para adultos más grandes del mundo. ¿Es una nueva lección de la industria de la pornografía a sus colegas de la música, cine y juegos de video? Para Milton, las empresas están tomando el camino equivocado al pelearse con la descarga de contenido.

"Nosotros estamos extremadamente contentos en la forma en que la gente piratea nuestro contenido", afirma Milton. En un mercado saturado por la competencia, el líder de Private señala que las descargas a menudo llevan al espectador a realizar compras legales con tal de disfrutar el producto. "Es una batalla perdida", señala respecto a los intentos por regular el copyright para terminar con la piratería. A propósito, Milton ejemplifica con sus hijos:

"Veo a mis propios hijos, porque es la mejor manera para conocer hacia dónde va el mercado. No les importa si les digo que es ilegal descargar. Tan pronto como cierran la puerta de su habitación, se ponen a bajar cosas. No están asustados de que alguien esté rastreando su dirección de IP. No les importa. Es un nuevo mundo y debemos aceptarlo".

La lógica de Milton es simple: los clientes descargarán contenidos, pero están dispuestos a gastar una gran cantidad de billetes en productos relacionados. Y habla con toda razón: bajo su mandato, Private ha logrado entrar en nuevos mercados al convertir la piratería en ganancias. ¿Cómo? Mediante la venta de juguetes sexuales, vacaciones con temáticas adultas, y otros objetos que los espectadores ven en un video descargado, pero que desean poseer.

Cuando hable la industria del porno, hay que detenerse a escuchar. Fueron ellos los que ayudaron a decidir la victoria del VHS sobre el Beta, el triunfo del Blu-Ray sobre el HD-DVD; y la muerte de los formatos físicos sobre la distribución digital. Hay que apostarle a un modelo nuevo. Después de todo, son las generaciones nuevas, ésas que tienen su disco duro atiborrado de descargas, las que decidirán el futuro.