Las personas tenemos diferentes modos de guardar los recuerdos de nuestra vida, algunos conservan los objetos que han tenido algún significado importante en su vida, en muchas ocasiones se pueden acompañar con un diario o simplemente almacenamos todos esos recuerdos en la memoria. Pero no son las únicas formas de guardar recuerdos y la fotografía es uno de ellos ya que nos permite plasmar un evento importante, una reunión o únicamente un momento de nuestra vida.

Eso es lo que hizo Jamie Livingston desde el 31 de marzo de 1979, momento en el que comenzó a realizar fotografías diarias con una Polaroid SX-70. Un retrato diario donde plasmar una situación de cómo ha sido ese día, los amigos con los que has estado o los lugares donde has ido, en definitiva, una bonita manera de guardar recuerdos de toda una vida.

La fotografía seguramente es una de las formas en la que mejor se pueden ver los sentimientos que hay en el momento en el que se toma esa instantánea, ya lo dice el refrán, más vale una imagen que mil palabras. Haber hecho fotos día a día y poder mostrarlo al resto de personas es una bonita manera de conocer en cierto modo como ha sido la vida de esta persona, en este caso de Jamie Livingston.

Esta serie de imágenes terminó 18 años después, el 25 de octubre de 1997, cuando el protagonista falleció a causa de un cáncer. Seguramente se podría esperar que una vez se le detectó esta enfermedad él dejaría de hacer instantáneas, pero lo cierto es que no lo hizo y fue haciendo fotografías donde se ve la evolución de esta con visitas al hospital donde evidentemente eran sus amigos y familiares quienes disparaban la Polaroid para guardar el momento y seguir lo que había comenzado él.

Algo que los amigos de Livingston continuaron haciendo después de su muerte. No quisieron que la obra de su amigo quedase en el olvido e hicieron lo posible para compartirla con el resto de personas. Organizaron una exposición física en 2007 llamada Photo-of-the-Day y se realizó en el Centro Bertelsmann del Campus de Bard College, precisamente donde se comenzó la serie de fotografías. Posteriormente lanzaron un sitio web donde se pueden ver todas las imágenes tomadas con la Polaroid SX-70.

La historia de este neoyorquino se ha hecho muy popular durante las últimas horas en Internet, ha llegado a alguna red social como Digg y cuenta con una entrada en Wikipedia. Y realmente creo que la historia lo merece, no sólo por lo que se transmite a través de está sino porque también muestra claramente un ejemplo de constancia y superación. Posiblemente él no pensaba que su historia llegaría hasta donde ha llegado y simplemente pensaba enmarcar recuerdos de su vida como pueden hacer el resto de personas. En mi caso no tengo ninguna manera de guardar esos recuerdos, en algunas situaciones tengo fotografías, en otras objetos o simplemente el recuerdo. En tu caso, cuéntanos, ¿cómo te gusta guardar tus recuerdos?

Via: mental_floss