El Departamento de Defensa de Estados Unidos, siempre previsor a cualquiera amenaza biológica (exista o no), ha invertido unos cuantos millones de dólares en un invernadero de tabaco en Canadá para producir vacunas. Desde hace unos años, el Pentágono está trabajando en el desarrollo de vacunas mediante el uso de diferentes plantas, en sustitución del procedimiento convencional con huevos de gallina que se emplea desde los 1950. Los investigadores han tenido varios éxitos, incluida la creación de plátanos comestibles que protegen del virus Norwalk

El tabaco es una elección idea porque es una planta de rápido crecimiento y muy barata. Por esta razón, DARPA ---el área de investigación del Pentágono--- ha sacado 21 millones de dólares de la chequera para invertir en Medicago Inc, una compañía canadiense de biotecnología. El dinero será empleado para construir un invernadero de 90.000 pies cuadrados (algo así como 8361 metros cuadrados) que se espera que produzca 10 millones de dosis de vacunas contra influenza al mes. A través del programa de Manufactura Acelerada de Farmacéuticos (AMP), se espera que esta instalación revoluciones el modelo actual de producción de vacunas, abaratándolo y dotándolo de una mayor capacidad de respuesta ante amenazas biológicas.

Hasta ahora, los resultados son muy alentadores. IBio Inc., otra firma de biotecnología que trabaja con vacunas hechas con plantas, planea conducir pruebas humanas contra la cepa de H5N1 (gripe aviar).. Entre los planes de Medicago, también está el desarrollo de una vacuna para la AH1N1 (aunque la OMS dice que ya no representa un peligro) que podría estár disponible para uso público. Gracias al método basado en plantas, se podrán superar los seis meses que tarda habitualmente una vacuna hecha por la vía tradicional. Curioso que ahora sea el tabaco el que pueda hacernos más accesible la salud.

Via: Wired

👇 Más en Hipertextual