Hace unas semanas les platicaba sobre el esfuerzo de crear un paraíso verde en el Gran Parche de Basura del Pacífico. Pues que la Netherlands Architecture Fund se vaya preparando para hacer la secuela, porque se acaba de descubrir otra mancha de basura flotante, ahora en el Oceáno Atlántico Norte. Los científicos han reunido información de la supericie marítima de los últimos 22 años, para retratar de forma exacta cómo ha ido creciendo este vertedero.

Los datos fueron reunidos por miles de estudiantes a bordo del barco de la Asociación de Educación Marítima (SEA), quienes contaron manualmente (¡!) más de 64 mil piezas de plástico. Estos desechos son prácticamente invisibles para las vistas satelitales, a menos que el mar se encuentre en completa calma. Por esta razón, la única manera de conocer cuánta basura hay en la mancha es lanzando una fina red al agua.

La oceanógrafa Kara Law afirma que las altas concentraciones de plástico en el Atlántico Norte son equiparables a las del Pacífico Norte. La mayoría de los desechos fueron encontrados en la latitud entre Virginia y Cuba. Para determinar la procedencia del plástico, los investigadores más de mil 600 boyas a la deriva, desplegadas entre 1989 y 2009 para mapear las corrientes marítimas de la zona. Más de 100 boyas se quedaron atascadas en el vertedero de plástico, y algunas lo alcanzaron en menos de 60 días.

Los científicos no saben cuánto tiempo permanecerá el plástico en esa región --- ni dónde terminará. Algunos animales como tortugas o aves los llevan a las playas, otras veces la basura se hunde, o la corriente la arrastra hacia la costa. Law afirma que no saben cómo limpiar la mancha, ya que temen que puedan hacer más daño al ambiente. "Lo que nos queda es esperar que la naturaleza desintegre el plástico a lo largo de cientos o miles de años", afirma la oceanógrafa. Menudo consuelo.

Vía: Wired