A principios de este mes de julio Francisco Ros, el Secretario de Estado de Telecomunicaciones de España (SETSI por sus siglas), asistió al Foro de la Nueva Comunicación celebrado en Madrid y entre otras cosas habló sobre el tema de la velocidad de Internet en España. ¿Y qué dijo? Pues básicamente, como suele hacer la mayoría de políticos, se echó flores y mintió a boca llena al asegurar que España se encuentra entre el primer tercio del ranking europeo de países con las conexiones a Internet más rápidas, lo que no se cree prácticamente nadie sin necesitar nada más, pero como hay que hacer las cosas bien voy a tirar de datos para sustentar el asunto.

Por un lado tenemos que según el ranking global de la velocidad media a la que se navega en cada país del mundo creado por la gente de NetIndex en base a datos de SpeedTest actualizados mensualmente, España se encuentra muy lejos de ese primer tercio del ranking europeo de países con las conexiones a Internet más rápidas que dice el señor Ros.

Por el otro, y para los más escépticos, la corporación Akamai Technologies acaba de soltar una nueva revisión de su informe The State of the Internet para el primer trimestre del 2010 y en él España está nada más y nada menos que en el último puesto de los países europeos en cuanto a velocidad de Internet. Concretamente durante el mentado primer trimestre de 2010 España obtuvo una velocidad máxima media de 9,34 Mbps y velocidad media de 2,43 Mbps, lo que podría parecer bastante a priori, pero no es así. Según el ranking de Akamai esas cifras nos sitúan en el último puesto de los 19 países analizados en Europa y son muy similares a las que sacan otros países menos industrializados que España como por ejemplo Chile (que es el que mejor puntuación de América del Sur saca con 8,9 Mbps de media).

Entre los resultados de NetIndex y los de Akamai hay diferencias en los puros datos -lo que es normal-, pero donde ambos coinciden perfectamente es en darle los peores puestos a España si nos referimos a velocidad media de las conexiones de Internet. Podría seguir tirando de más estudios que nos dejan en mal lugar pero creo que con estos dos (sobre todo teniendo en cuenta el último ya que se hace en base a una ingente cantidad de datos) queda sobradamente claro que las cosas en España respecto a la banda ancha no son tan bonitas como las pinta el amigo Ros y otro buen puñado de políticos de este país.

La conclusión es que no nos podemos dejar engañar. Por mucho que varios políticos repitan este mensaje de que estamos a la cabeza de países con mejores velocidades de Internet como si fuera casi un mantra, seguirá siendo igual de mentira y está clarísimo que todavía queda mucho por hacer. Así que señores políticos españoles, dos cosas me gustaría dejaros claras desde este atril: uno, que no nos la vais a conseguir meter doblada, y dos, que en vez de tanto mentir deberíais trabajar más (con cosas como por ejemplo esta medida anunciara por la CMT) y mentir menos.

Vía: Bandaancha.eu