Por lo menos en el CalTech sí lo creen posible. El Departamento de Energía de Estados Unidos ha anunciado que dará un financiamiento a cinco años de 122 millones de dólares al Instituto Tecnológico de California para crear una rama especializada que se dedique a desarrollar un combustible limpio a partir de energía solar. El objetivo es bastante ambicioso: hallar la forma en que la energía del Sol pueda sintetizarse como una sustancia química, de modo que se pueda emplear con usos comerciales.

Los fundamentos de esta idea se basan en un fenómeno conocido: la fotosíntesis de las plantas. El proyecto está inspirado en cómo las plantas producen su propia energía, y se empleará una fotosíntesis artifical para convertir la luz solar, agua y dióxido de carbono en un combustible limpio. Con el financiamiento, se proveerá a los científicos de paneles de absorción de luz, catalizadores, ligadores moleculares y membranas de separación para que consigan la meta.

El producto final que se espera es un combustible viable que pueda cargarse directamente en los automóviles sin necesidad de refinarse o pasar por una segunda etapa de procesamiento. No es la primera vez que se trabaja en un combustible de energía solar, ni con la fotosíntesis artificial. También el MIT y la Universidad de Rochester se han devanado los sesos tratando de hallar una respuesta. ¿Podrá triunfar el CalTech donde otros no lo han logrado? Por lo pronto, el Tecnológico de California se ha asegurado un lustro de financiamiento, con 22 millones de dólares otorgados este año, y 25 mdd en cada año subsecuente.

Si algo queda claro, es que poco a poco el mundo desarrollo comienza a buscar alternativas a su consumo desmedido de combustibles fósiles. Los conflictos provocados por la escasez de petróleo, así como los desastres naturales como el derrame de crudo del Golfo de México, han acelerado que países como Estados Unidos giren hacia las energías verdes. Investigar en nuevas formas de combustible ya no es un pretexto para quedar bien con los ambientalistas, sino que corresponde a una estrategia de supervivencia en un futuro (por desgracia) no tan lejano.

Via: TechCrunch