De un tiempo a esta parte -no mucho- sin duda una de las tendencias que más está pegando es la de la geolocalización gracias a tres factores principalmente: la popularización de terminales móviles con capacidades GPS, el aumento de personas que disponen de conexión a Internet en el móvil y la aparición de varios servicios de geolocalización que están haciendo las cosas realmente bien (como consecuencia de los dos puntos anteriores obviamente y especialmente notorio es el caso de Foursquare). Ahora bien, aunque el fenómeno cada vez tiene más fuerza, todavía no ha explotado de manera masiva, pero creo que solamente falta que suceda una cosa para que eso ocurra; que las empresas de los sectores más variados entren a jugar de verdad, y con el único objetivo de empujarlas a que pierdan miedo y den el paso hago este post.

En mi opinión con la geolocalización está pasando algo similar a lo que ocurrió -o casi sigue ocurriendo hoy- con el microblogging. Antes de que el fenómeno explotara no pocos vaticinaron que eso no tardaría en llegar, vaticinios que se basaban en pruebas muy sólidas, pero aún así a la mayoría de empresas les pilló el toro ya que son desconfiadas por naturaleza y hasta hace bien poco no hemos empezado a ver un interés real “y práctico” de compañías por el microblogging. Si nos referimos a geolocalización hoy en día estamos en el primer punto, ese en el que las predicciones que dicen que en la geolocalización está el futuro cercano se agolpan pero las empresas no lo terminan de ver claro y no se atreven a mojarse, con la diferencia básica entre ambos mundos que el del microblogging con seguir aumentando en número de usuarios ya lo tenía todo hecho (efecto comunidad y a crecer) y la geolocalización no, o no solamente. Dicho esto llega el momento de meterme en harina, aclararle en lo posible a las empresas por qué la explosión de la geolocalización es viable, por qué es algo interesante para ellas que eso suceda y por qué son necesarias.

Por qué la geolocalización necesita a las empresas

Hoy en día si hablamos de geolocalización hablamos de Foursquare. Hay otros servicios, sí, pero el motor del sector son ellos y por lo tanto la pieza clave en la explosión de la geolocalización.

Lo primero y realmente importante según el que escribe que consiguió Foursquare fue hacer divertida la geolocalización, y esto supuso un salto de gigante en el sector, o dicho de otra manera, le proporcionaron a la personas una razón para utilizar la geolocalización. Pero lo mejor es que no se han quedado ahí, siguen buscando nuevas fórmulas constantemente que atraigan a más personas hacia este ecosistema, y además no solamente impulsan el servicio mediante nuevas funciones sino también vía acuerdos estratégicos y sobre esto en las últimas horas hemos sabido algo muy interesante que supondrá otro tremendo empujón: están en negociaciones con los principales buscadores de la actualidad con el objetivo de “brindar a los usuarios la posibilidad de hacer búsquedas sobre los mejores lugares en cierta zona” .

Eso sí, no todo lo que reluce es oro y opino que el “factor juego”, a la larga, no es valor suficiente por sí solo para que muchas más personas se suban a este carro y aquí es donde entran en juego las empresas. Si más compañías empezaran a jugar en Foursquare a nivel comercial, el servicio ganaría muchísimos puntos y el interés general aumentaría exponencialmente. En la combinación “geolocalización-juego-alicientes comerciales” (que Telepizza me regale una pizza si hago check-in en cinco establecimientos suyos de mi ciudad por ejemplo) está el secreto de la popularización masificada del servicio que es hoy piedra angular en el mundo de la geolocalización.

Y a mi que soy una empresa por qué me debería interesar la geolocalización

Fácil, tenéis mucho mucho que ganar y en este caso prácticamente nada que perder. Lo mejor para sustentar lo dicho es tirar de ejemplos reales que hay varios muy interesantes, concretamente con los dos más sonados y recientes me voy a quedar.

El primer ejemplo del que se ha hablado mucho recientemente está protagonizado por la cadena de pizzerías Dominos Pizza, que son unos linces en esto de aprovechar las redes sociales en beneficio del negocio y hace nada como digo experimentaron con Foursquare. Básicamente lo que hicieron fue poner en marcha una promoción por la cual regalaban pizzas gratis y diversos platos de acompañamiento a los clientes que “fichaban” X veces en sus establecimientos. Pues bien, esta campaña, en combinación con otras, se tradujo en que la que división británica de la empresa ingresó un 29% más en el último semestre en comparación a lo ingresado en el anterior.

El segundo ejemplo está protagonizado por la conocida empresa de “cafesesStarbucks. Estos emprendieron hace nada una estrategia muy parecida a la de Dominos Pizza, en vez de regalar se dedicaron a ofrecer descuentos de 1 dólar a los clientes que más chick-ins hacían en sus locales, y al igual que en el caso anterior la iniciativa también fue un éxito.

El trampolín para el salto está listo

Como vemos el trampolín para el gran salto ya está listo. Por un lado, ya tenemos la infraestructura necesaria para que la geolocalización se popularice cada vez más (la popularización de teléfonos con GPS y la extensión de conexiones móviles que decía antes) y por el otro están apareciendo nuevos actores que están impulsado el fenómeno al hacer las cosas estupendamente bien, el mejor ejemplo es Foursquare.

Ahora solamente falta el empujón final, que las empresas se unan, cuantas más mejor, para que el valor aumente y como consecuencia directa el interés de muchos más usuarios, con lo que el ecosistema también ganaría peso económicamente hablando, lo que es de vital importante para su supervivencia y maduración.

Tonterías, todo esto son tonterías

De acuerdo, es perfectamente posible que me esté equivocando de plano y la geolocalización termine eclosionando a gran escala de todas todas, con o sin el apoyo de las empresas. Es más, personalmente también "lo veo”, las opciones son muchas, pero a día de hoy, con los actores que tenemos y la situación real y palpable que vivimos, estoy convencido que las compañías (grandes, medianas y pequeñas) tienen en la palma de su mano, junto a Foursquare, la llave para que la geolocalización se extienda de forma espectacular.