Si hay un término que se ha hecho viral popular en la era de internet es sin lugar a dudas meme, que implica una palabra favorita de los representantes de marketing: viralidad. Abundan hoy en día sitios dedicados a las memes cuando son simplemente imágenes graciosas, porque se confunde completamente el significado del término. No sólo un video de una asiática tocando una canción de Lady Gaga con cuatro iPhones es una meme, ni lo es una propuesta realizada en un blog para que otros la copien: toda idea, toda meme es intrínsecamente viral, lo que varía es simplemente el grado de "infectividad". En palabras de Neal Stephenson, el comportamiento de las memes es "algo parecido a la forma en la que un virus salta de un ordenador a otro, dañando todos los ordenadores de la misma forma, enrollándose en el tronco cerebral".

El término meme fue acuñado por Richard Dawkins, pero no le pertenece a él el concepto de las ideas como seres vivos. En un artículo del año 1965, Roger Sperry dijo:

Las ideas causan ideas y ayudan a evolucionar a nuevas ideas. Interactúan entre ellas y con otras fuerzas en el mismo cerebro, en cerebros cercanos y, gracias a las comunicaciones globales, en mentes distantes.

Y unos años después el biólogo Jacques Monod dijo sobre las ideas:

(Como las células), tienden a perpetuar su estructura y a reproducirse; también pueden fusionarse, recombinarse y segregar su contenido, de hecho pueden evolucionar. En cuanto a su "infectividad", las ideas con mayor potencial son aquellas que expliquen al hombre asignándole un destino inmediato.

Es decir, aquí se liga por primera vez la idea de meme a la religión o de ideología, que fue desmenuzada por Dawkins más tarde en libro El Gen Egoísta, llamándola la "idea de Dios". Pero fue Douglas Hofstadter, unos años más tarde en su columna del Scientific American quien analizó a fondo la relación entre las memes y la autorreferencia, al ser considerada esta la forma más básica de una idea verdaderamente viral. ¿Ejemplos?

Esta frase contiene cinco palabras.
Esta frase pertenece a una entrada de ALT1040.

Bueno, muy simples y no necesariamente "virales", pero qué tal un:

Si crees en esta oración vas a ir al Cielo.

Ridículo, aunque si le agregamos un par de cosas, como:

  1. Bla
  2. Blabla
  3. Si crees en esta frase y cumples con n mandatos vas a ir al Cielo.
  4. Blablabla

Hay una relación de simbiosis entre los mandatos y la frase número tres y forman juntas un gran (en este caso pequeño) sistema de pensamiento que va tomando un matiz más conocido (un ejemplo muy similar fue utilizado por Hofstadter en el artículo "Sobre las sentencias virales y las estructuras auto-replicantes" que publicó en enero de 1983) que tiene una gran relación con la idea de Dios y los sistemas culturales. Antes que piensen quemarme en una hogera y me digan nuevamente "ateo irrespetuoso" en algún comentario, esto no quiere decir que nadie sea completamente libre de creer lo que quiera y cumplir con cualquier tipo de sistema moral, vamos que después de todo soy vegetariano (entre otras cosas), simplemente se trata de la manera en la que una idea tan simple y básica se arraiga natural y orgánicamente en la mente humana y se contagia. Para mayores explicaciones sobre la "idea de Dios", lean a Dawkins.

También hay un segundo nivel de autorreferencia, más sutil e interesante, en el que entran en juego el autor y/o el lector. Por ejemplo:

Los bloggers son mentirosos. (nueva versión de la paradoja de Epiménides).
Haceme pingback.
Soy geek.

¿Se entiende? La autorreferencia ahora no apunta a la frase en sí, si no a quien la escribió o quien la está leyendo. Igualmente, no es del todo necesario que haya una autorreferencia explícita para que haya viralidad. Un ejemplo obvio es:

Las ballenas están en peligro de extinción.

¡Hay que salvar a las ballenas! Y sólo no puedo, así que... Toda ideología política también está basada en la viralidad, después de todo en la democracia la idea más popular es la que vencerá. De todos modos no sólo internet, la cultura globalizada es una gran meme pool (complejos gigantes de memes, algo similar al acervo genético) y los grandes cerebros del marketing, si bien siempre han utilizado estos conceptos, se han vuelto locos por palabras como viralidad, cuando la verdad es que la publicidad y la penetración de productos siempre han abusado de utilizado la naturaleza viral de las ideas, porque como dije al comienzo se trata de algo completamente orgánico: las primeras cuatro notas de la Quinta Sinfonía de Beethoven forman una meme, pero también la sinfonía completa y el sonido característico y cool de una trompeta tocada por Miles Davis es una GRAN meme. Es natural, la globalización e internet simplemente amplifican la naturaleza de las memes.

Vamos ahora con algunos ejemplos virales y bastante autorreferentes del mundillo tecnológico. Por un lado, hay un slogan que quizás conozcan:

Think different.

Hace años que el "Piensa diferente" de Apple no tiene razón de ser pues no promueve un estilo distinto de nada. Aún así esa frase parece haber cobrado vida propia y otorga a cada producto de Cupertino funcionalidades trascendentales de las que obviamente carece y con las que sus usuarios se identifican erróneamente. También está Twitter, que es una gran plataforma de comunicación autorreferente. ¿Cuántas veces en estos veinte años de internet han visto tantas conversaciones, tantos artículos, tanto contenido creado simplemente sobre una plataforma de comunicación que, llegado el caso, no ha revolucionado el mundo? Pero no sólo eso, la verdadera autorreferencia está dentro de la propia plataforma, pues en Twitter se habla constantemente de Twitter y de sus características: abundan los tuits sobre tuits, sobre los TT, sobre lo que "significa" Twitter, sobre lo mal que está funcionando. Claro que se trata de una autorreferencia que no refiere a la frase ni al autor sino al lugar donde se ven plasmadas las palabras. Para ejemplificar este caso, si estuviese escribiendo en un cuaderno de los que usan los chicos en el colegio, podría decir:

La hoja sobre la que escribo estas palabras es blanca.

Finalmente, otro gran ejemplo de autorreferencia y cercano a todos por aquí es la cultura geek. Se da algo muy particular en esta cultura, ya que en enorme cantidad de blogs (muchos de los culaes también contienen en el título la palabra geek y sin mencionar prácticamente la mitad de los perfiles de Twitter), al hablar de temas variados como ser una estación espacial o la migración de las gaviotas, en alguna parte se puede leer "...como soy geek" o "a nosotros los geeks..." o cualquier variación que indique la pertenencia a dicha cultura. Y si bien un sociólogo o un psicólogo son las persona indicadas para hablar sobre la necesidad de pertenecencia, es un claro ejemplo de autorreferencia que en este caso une a quien escribe con la cultura, otra gran meme.

La autorreferencia es un concepto interesantísimo y entretenido, muy ligado a las matemáticas y a la lingüística pero también, como se ha visto, a las estructuras más básicas del pensamiento. Y la viralidad entonces pues no es más que el otro ingrediente de las ideas, que se comportan naturalmente como seres orgánicos que buscan propagarse y diseminarse como cualquier virus biológico.

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