Durante una reparación de rutina en el Estación Espacial Internacional (ISS), los cosmonautas rusos Fyodor Yurichikhin y Mijaíl Kornienko extraviaron un par de herramientas. La pérdida ocurrió cuando, como parte de una caminata espacial de seis horas y media, a ambos ingenieros de vuelo se les encargó el mantenimiento de los cables de enlazado y manejo de datos de los módulos Zvezda y Zayra. Cuando estaban trabajando en la sustitución de una vieja cámara de vídeo, dos objetos se soltaron con rumbo desconocido al espacio.

¿Cuál es el problema? Bueno, los objetos flotantes representan una amenaza para la estación. Si alguno llega a chocar con la nave, estaríamos en un lío tremendo. La buena nueva es que mientras que la mayoría de la basura espacial se sitúa a 700 km de altura, la Estación Espacial Internacional se encuentra a sólo 350 km, por lo que la vida en órbita de estos objetos será más corta.

La Estación Espacial Internacional ya está realizando un seguimiento para asegurarse que estos objetos no se conviertan en una amenaza para la integridad de la nave. Una de estas herramientas fue identificada como una pinza sujetadora de cables, mientras que aún no se determina la naturaleza del otro. Parece una broma preocuparse por dos cositas flotando allá afuera, pero el problema es realmente serio. Se calculan que hay por lo menos 35.000 objetos que se han convertido en desechos siderales (sin contar los que son demasiado pequeños como para identificarse), lo cual entorpece las misiones de exploración.

Recordemos que el gobierno de Estados Unidos ya ha pedido ayuda para encontrar una solución rápida al problema de la basura espacial. Incluso algunas personas sugieren que se penalice la pérdida de objetos en el espacio. Por lo pronto, ya hay otra caminata espacial pactada para el 5 de agosto, en la cual los astronautas estadounidenses Doug Wheelock y Tracy Caldwell Dyson instalarán un cable de poder en el módulo Unity. Esperemos que ellos sean más cuidadosos con sus herramientas y no terminemos con más chatarra flotando sobre nuestras cabezas.

Vía: Universe Today