No he jugado mucho al billar, unas cuantas veces en casa de amigos y otras tantas en algún que otro bar. Sé sin embargo que tiene su técnica, que es mucho más que golpear bolitas de colores con un palo y que hay desarrollado mucho software que calcula el movimiento de las bolas en base a la fuerza del golpe o la dirección. Tampoco me ha sorpendido cuando he visto que un robot jugaba al billar, imaginaba que ya habría algo parecido por ahí y que no era nada nuevo.

Sin embargo lo más sorprendente de PR2, que así se llama nuestro electrónico amigo, no es lo que hace, sino cómo lo hace. No hay nada preestablecido, va jugando la partida él solito analizando el color de las bolas con cámaras de alta resolución y evaluando la situación gracias a Fast-Fiz, un conjunto de librerías open-soure. Hay momentos, en el vídeo, sobre todo al final cuando golpea las bolas en los que resulta escalofriantemente humano, estudiando con frialdad la partida desde su ojos robóticos ¿Alguien duda que de aquí a no demasiados años habrá gente compitiendo contra máquinas como esta?

Via: Technabob