Hoy en día es moneda corriente acumular perfiles en diferentes sitios de Internet. Nuestra **identidad en la web** está determinada por un conjunto de avatares, campos de formulario y párrafos de biografía, que acompañan los contenidos que nutrimos a diario, pero **¿Es esto suficiente reflejo de quien realmente somos?**

El mundo (*real*) en que vivimos fomenta el aislamiento e **individualismo**: día tras días nos relacionamos con personas que no conocemos, usando el mínimo de comunicación posible para cumplir nuestras metas y continuar. Así es el sistema, así es como somos. Sin embargo, **en Internet pasa casi exactamente lo opuesto**: somos verborrágicos, abiertos, dispuestos a conocer nuevas personas y sus ideas. En algunos casos, las personas actúan mucho más amables o mucho más hostiles de lo que lo hacen en su vida diaria. Esto nos lleva a preguntarnos el por qué de esta dualidad, por qué **no poder balancear nuestros actos entre ambos mundos**, cuando al final de las computadoras somos todos personas.

Quizás podemos pensar que en nuestra rutina diaria de trabajo y actividades personales, somos quienes llegamos a ser hasta ese momento, e **Internet representa un portal hacia quienes queremos ser**, pero que sólo podemos alcanzar mientras estemos conectados. Esto explica el por qué la gente sufre tanto la abstinencia de la web, o la creación de culturas y [ritos](http://alt1040.com/2010/05/calendario-geek) alrededor de cosas que sólo existen digitalmente. No me malinterpreten: la web puede ser un lugar ideal para [crear vínculos muy valiosos](http://alt1040.com/2010/06/geeks-enamorados) y eso se lo agradeceré siempre, pero también es un centro de descarga para todo lo reprimido en el exterior.

Por suerte, **creo que Internet se está humanizando**: la llegada de las redes sociales y particularmente [Facebook](http://alt1040.com/tag/facebook), deja en exposición no sólo lo que queremos mostrar, sino también *lo que no queremos y a quien no queremos* mostrárselo. Esto no significa el fin de nuestra privacidad, sino el inicio de una comunión entre nuestra persona real y virtual, hasta el momento en que dejaremos de jugar a Los Sims con nosotros mismos y empezaremos a **convertir la web en un medio más**, no un lente que deforma nuestra realidad. Las preguntas son muchas: ¿Se acabarán los trolls de Internet? ¿Dejaremos de tirar quejas al aire sabiendo que ese alguien *no nos sigue*? ¿Cómo influirá esto en la libertad y el anonimato de Internet?

Foto: Flickr ([maria_lc](http://www.flickr.com/photos/maria_lc/3505950400/))

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