Hace unas semanas, unos amigos que llevan una iniciativa de observación electoral me pidieron algunos consejos sobre cómo llevar sus redes sociales. No me considero un experto en el tema, pero conozco de primera mano cuáles son los problemas que enfrentan. Hace no mucho, trabajaba como jefe de divulgación de un jardín botánico, y sé bien cuál es la consigna cuando formas parte de una ONG o de una asociación civil sin fines de lucro: obten lo más, gasta lo menos. Inspirado por la excelente entrega de Inti con recomendaciones de Twitter para músicos, les comparto algunos consejos para este tipo de organizaciones:

1. Descríbete

Es el primer paso, pero a veces se olvida. Twitter te da apenas 160 caracteres para describir quién eres, así que concéntrate en dar información concisa sobre qué haces y qué buscas. Busca que tu nombre de usuario sea fácil de recordar y esté relacionado con el nombre de tu organización. Pueden ser el título completo, siglas, o alguna referencia simple. Si consideras que el espacio para describir es muy corto, recuerda que Twitter te permite poner la URL de tu sitio web. Sobre tu imagen, procura utilizar un logotipo claro que sirva para identificarte.

En el caso de Facebook, también es importante que llenes todos los campos. Puede sonarte tedioso, pero entre más información clara le dés a la gente, mayor será el interés que captes. Trata de llenar todos los campos. Puedes iniciar con un perfil personal, aunque lo más recomendable es que abras directamente una página en Facebook. De este modo, no tendrás el límite de 5.000 amigos y la gente podrá hacer clic en "me gusta". Recuerda que Facebook te da la opción de crear una página oficial o una página comunitaria, dependiendo de tus necesidades.

2. Gánate tus seguidores

Ya tengo mi perfil, ¿y ahora? Lo importante es ganarte tus seguidores. Una de las grandes diferencias entre los medios convencionales y las redes sociales es la interacción. Aquí no se trata de unidireccionalidad, ni de mensajes masivos, ni de balas mágicas. Las redes sociales no son cuestión de rating, sino de personas. Así que si piensas que con importar miles y miles de contactos tendrás impacto, estás muy equivocado. El crecimiento es paulatino.

En Twitter las recomendaciones son importantes. En un inicio, puedes pedirle a algún amigo u otra organización con la que tengas contacto que te recomiende. Pero en algún momento, deberás ganarte los seguidores por la calidad de tu trabajo y el contenido que compartes. Comienza por sumar gente que consideres que esté interesada en lo que haces. Piensa en cuál es tu alcance (local, regional, estatal), y concéntrate en llegar a ese público. Conforme pase el tiempo, la red se robustecerá.

3. Comprende la dinámica

Sobre todo para los nuevos usuarios, éste es un punto esencial. Es importante que entiendas la dinámica de una red social. Cuestiones básicas como una buena ortografía en indispensable. Recuerda que aunque sólo cuentes con 140 caracteres, recuerda que Twitter no es SMS. Es necesario que trates a tus usuarios con respeto y tolerancia. Aunque no estás obligado a responder todos los mensajes que te lleguen, siempre es bueno que muestres atención a lo que te envían.

Compartir es indispensable. Enlaces de interés, retweets, fotografías... la interacción es lo más importante. No trates de imponer tu mensaje. Tanto las retroalimentaciones positivas como las críticas son buenas, el punto es construir a través de las redes sociales. Al final, verás como es una herramienta esencial para el networking. Te sorprenderá la cantidad de apoyo y contactos que puedes conseguir.

4. Hazlo tú mismo

No delegues la responsabilidad de mantener las redes sociales a algún experto. Mientras que outsourcing puede pareces una buena opción para una empresa grande, en el caso de una ONG o una asociación civil pequeña, lo mejor es que la gente que forma parte sean quienes hagan la labor. ¿Por qué? Tú conoces tu iniciativa, tu proyecto, y eres el mejor para hablar de ella.

Una cuenta de Twitter o de Facebook puede convertirse en una excelente bitácora del día a día de tu organización. A la gente le interesa dar un vistazo interno a tu asociación, y se aprende mucho de los problemas y retos de las actividades cotidianas. Llevar tus redes sociales permite un insight a tu funcionamiento, humaniza tu organización, y te permite llevar la comunicación a un nivel más personal.

Al final, lo importante es que lo disfrutes. No veas las redes sociales como una obligación, sino como una ventana para la difusión de tus actividades, tus ideales y tus objetivos. Disfrútalo como una parte de las actividades que realizas, y verás como en poco tiempo da frutos. Por cierto, si tienen alguna duda o sugerencia, pueden contactarme directamente a través de mi cuenta de Twitter.