Aunque mucha gente critica el hecho de que Apple esté en contra de Flash, la verdad es que a Google tampoco le gusta mucho esta paquetería. ¿Cuál es la causa? Más allá del desempeño --- un agujero negro para los recursos del sistema --- el problema de Google se centra en el posicionamiento de las páginas con Flash.

Tener un sitio web completamente elaborado en Flash significa un suicidio en cuestions de SEO (posicionamiento en buscadores). Este tipo de páginas es demasiado complicado para que los robots (spiders) de Google la comprendan. Para el buscador, la web es básicamente texto, así que Flash es completamente ignorado. Y aquí es donde entra el desinterés de Google: no hay esfuerzos por mejorar esta situación. Aunque hace un par de años tanto Google como Adobe anunciaron que solucionarían este problema en conjunto, el esfuerzo ha sido mínimo. Es más, si un desarrollador web desea que su sitio web en Flash se posiciones mejor, tienes que recurrir a trucos y artimañas, tales como incluir HTML.

Lo raro es que a Adobe tampoco parece importarle en demasía. En su sitio web, Adobe incluye recursos de posicionamiento para desarrolladores de Flash. ¿Cuándo fue la última actualización? Hace siete meses. Eso sí, mientras Steve Jobs lo grita a los cuatro vientos, la gente de Mountain View es un poco más discreta. Aquí el desdén es tácito, sin aspavientos. Peor que el odio, creo yo, es la indiferencia.