Ya está hecho, Lost ha pasado a mejor vida y nos ha dejado grandes momentos. Como bien comentaba Eduardo hace unas horas esta serie ha tenido mezclas muy interesantes que ha sido lo que le ha convertido en lo que es. Lost ha calado fondo y ha sido una serie que ha marcado un antes y un después en muchos sentidos. Desde el comienzo por la forma en la que esta producida y planteada hasta el final, por unir a más de 50 países en una emisión casi simultanea.

No entraré a analizar demasiado el episodio final, pero es evidente que habrá gente que este satisfecha como Damon Lindelof y Carlton Cuse han puesto final a Lost. Y habrá gente que estará decepcionada, que no entenderá muchas cosas y que ha visto como muchas preguntas se han quedado sin respuesta. Dejando todo esto de lado, nos tenemos que quedar con lo que Lost ha supuesto durante estas seis temporadas, no por que haya un final que no nos satisfaga se convierte de forma automática en una mala serie o que no haya merecido la pena.

Hemos tenido durante seis temporadas historias muy interesantes, llenas de intriga, de acción y de preguntas, que con o sin respuesta han hecho grande a esta serie. Cada personaje por lo general, lejos de ser insustancial, contaban con una historia y un carisma a la altura de la propia serie. Unos parecían ser buenos pero resulta que tenían cierta maldad, los malos no lo eran tanto o simplemente, momentos en los que no estaba tan claro cual era el papel de cada uno.

Nos quedamos con algunas preguntas sin responder, ¿pero que esperábamos?. Esa es una de las cosas que ha hecho grande a Lost, que tenga los seguidores que tiene y ese algo especial que no tienen otras series. Ese algo es que dejaba margen a la interpretación por parte del espectador, a que este fuera capaz de esgrimir su propia teoría de lo que estaba ocurriendo en cada momento y desde luego, quien pensase que nos iban a dar solución a todas las incógnitas surgidas durante estas seis temporadas estaba muy equivocado, ya que los propios productores de la serie estarían fallando al estilo mantenido durante todo este tiempo.

Así ha sido Lost durante sus seis temporadas y así quedará en nuestro recuerdo. Ahora comienza el juego después que había después de cada capitulo, pero a lo bestia. Con las interpretaciones de cada uno, que podrán ser más o menos acertadas, pero es ese juego, generado gracias a la forma en la que Lost se ha estado haciendo durante estos años que hará que la serie no muera nunca y que la siga manteniendo diferente al resto. Darle un final cerrado y sin dejar preguntas sin resolver simplemente habría sido devaluar la categoría de esta serie al nivel de otras muchas.