Aunque finalmente ha pasado con más pena que gloria, hoy 31 de Mayo supuestamente era el ‘[**Quit Facebook Day**](http://www.quitfacebookday.com/)’, es decir el ‘Día de Dejar Facebook’, una iniciativa que había surgido como protesta frente a cómo manejaba [**Facebook**](http://alt1040.com/Tag/facebook) la privacidad de sus usuarios y lo difícil que era configurar muchas de sus opciones, aunque recientemente [las simplificase](http://alt1040.com/2010/05/facebook-hace-mas-simples-las-configuraciones-de-privacidad). A día de hoy contaba con 30583 inscritos, que aunque no es un mal dato, la población de una ciudad pequeña por ejemplo, apenas es un arañazo en los casi 500 millones de usuarios con los que cuenta la red social.

No es que me parezca mal que alguien quiera dejar **Facebook** por el mejor o peor control de la privacidad que pueda hacer, todo lo contrario, sin embargo creo que se ha confundido, y mucho, la herramienta con el propósito. Es decir, que crear la iniciativa como mera protesta simbólica, algo parecido a lo que hay para no entrar a la red [en todo el día 6 de Junio](http://facebookprotest.com/), resulta positivo tanto para usuarios como para la gente de **Facebook** que se percatan de las exigencias y toman medidas para arreglarlo. Pero abandonar la red social de manera fulminante porque no te gusta cómo se gestiona la privacidad ya es entrar en matices totalmente distintos.

Hay guías muy buenas, [como esta de **Blogoff**](http://www.blogoff.es/2009/10/28/10-situaciones-que-quieres-evitar-en-facebook-y-como-hacerlo/), en internet que explican paso por paso cómo evitar que tus datos queden más expuestos de lo deseable, desde información que compartimos con las aplicaciones a el indexado de nuestro perfil en [**Google**](http://alt1040.com/tag/google). Cuando digo que me parece una tontería dejar **Facebook** por el tema de la privacidad lo digo porque desde ya, por absurdo que suene y con mayor o peor usabilidad, puede configurarse para no compartir **absolutamente nada** con nadie, ni siquiera con tus amigos más íntimos, otra cosa es que sepas cómo hacerlo.

También me parece interesante el tratamiento que les damos a los ‘amigos’, una vez me dijeron: ‘*Eres más falso que un amigo de **Facebook***’ y la verdad es que llevaba toda la razón del mundo. ¿De quién es la culpa entonces? ¿De la red social, **de la herramienta**, o del usuario que tiene tropecientos amigos y comparte datos e información sin cuidado ninguno? Personalmente en mi cuenta tengo pocos amigos y a todos los conozco en persona, desde familiares hasta amigos cercanos, basta con restringir que esos amigos puedan compartir con otros tu información y evitar que **Google** indexe tu perfil, por ejemplo, para crear que un microentorno cerrado que a mí por lo menos me parece lo suficientemente seguro.

Una red social es una **herramienta**, nada más, depende del uso que le des. Con un martillo puede hacer un bonito mueble o partirle la cara a alguien. Para mí **Facebook** supone un pequeño rincón privado donde comparto cosas que me gustan con gente cercana a mí, creo que es así cómo debería entenderse, más que agregar a gente que o no conoces en persona o que viste una vez en un campamento de verano o compartiste clase durante un curso por aquello de ‘tenerlo en *el* Facebook’, sin más. Por otro lado uso mi cuenta de [**Twitter**](http://alt1040.com/Tag/twitter) ([@carlosrebato](http://twitter.com/carlosrebato)) que sí es mucho más pública y donde si comparto y me relaciono con mucha más gente. ¿Qué opináis vosotros? ¿Problema de la herramienta o del usuario?

Foto: [Stolaf](http://www.stolaf.edu/services/hr/jobs/)

Tendencia en Hipertextual