Aunque parezca increíble, Psychology Today afirma que, contrario a la percepción general, el consumo de pornografía en Internet acarrea beneficios sociales. Durante mucho tiempo, se le ha acusado de promover la irresponsabilidad sexual, el divorcio, la agresión y la violación. Con el crecimiento de Internet a partir de los finales de 1990s, el acceso a la pornografía en la red también se hizo mucho más fácil. Sin embargo, las investigaciones recientes muestran que las conductas nocivas, lejos de incrementarse, han disminuido.

Por ejemplo, desde 1990, la tasa de abortos en Estados Unidos ha bajado un 41%; la sífilis ha disminuido en 74%; y la gonorrea ha descendido en un 57%. También el sexo adolescente va a la baja, pues desde 1991, la cifra de jóvenes que mantiene relaciones sexuales ha decrecido un 7%; en tanto que el uso del condón ha subido un 16%, y la tasa de embarazos no deseados disminuyó 33%. El divorcio es otro aspecto social que ha bajado en un 23%; mientras que desde 1995, las violaciones han descendido un 44%.

¿Cómo explicar esta tendencia? Michael Casteman responde:

¿Por qué estos males sociales han declinado mientras la pornografía se hace más disponible. Nadie sabe. Pero la única cosa que la pornografía realmente causa es la masturbación. La pornografía en Internet mantiene a los hombres en casa. Como resultado, ellos no están fuera actuando irresponsable o criminalmente en el mundo.

Obviamente, ésta no es una apología total a la pornografía. Si bien las cifras demuestran que no hay correlación directa con estas conductas sociales nocivas que se le atribuían, no implica que todo esté bien:

No estoy argumentando que la pornografía sea absolutamente inofensiva. Algunos hombres la consumen tan compulsivamente que interfiere con sus vidas. Necesitan terapia. Algunas mujeres se perturban cuando descubren que el hombre de sus vidas disfruta la pornografía. [En ese caso] requieren de terapia de pareja. Y en la medida en que el porno es un educador sexual, enseña a hacer el amor todo mal.

No obstante, como señala el artículo, los datos muestran que, desde una perspectiva social, la pornografía no causa un daño evidente. De hecho, ha mitigado las tasas de sífilis, gonorrea, sexo adolescente, embarazos no deseados, divorcios y violaciones. Como afirma Casteman, si la pornografía en Internet afecta a la sociedad, por más raro que parezca, lo hace de una forma benéfica.

Claro, nada con exceso: