Todo comenzó en Alemania, cuando el gobierno de este país mostró su preocupación con las imágenes que estaba obteniendo Google para Google Street View. El gobierno alemán considera que este servicio viola el derecho a la intimidad y la propia imagen de los ciudadanos y por ello la ministra alemana de protección al consumidor, IIlse Aigner, advirtió que están estudiando medidas legales y posibles cambios en la legislación.

Aunque los ciudadanos de Alemania no se han quejado, al menos formalmente, la postura del gobierno es bastante clara y no pasa por permitir que haya una falta de privacidad y incluso señalan que ningún servicio secreto habría ido a la caza de imágenes de forma tan decidida.

Los ciudadanos no tendrían que protestar ante la publicación de sus datos privados, sino que Google tendría que estar obligado a obtener el permiso de éstos para poder publicar las fotografías de sus casas. La cobertura fotográfica completa no es más que una intromisión a escala gigantesca en la esfera privada.

Estos son los comentarios de la ministra de protección al consumidor y es que Google se ha olvidado su don't be evil en esta ocasión. La empresa de Montain View ha admitido haber obtenido datos sensibles de las redes inalámbricas de los usuarios, por ello se han disculpado públicamente.

Los coches de Google Street View, que han recorrido las calles de muchas ciudades, iban recolectando información de forma indiscriminada de las redes WiFi abiertas, entre los datos que han ido guardando se encuentran las SSID de las redes abiertas, así como las direcciones MAC de los dispositivos inalámbricos.

Desde Google afirman que estos datos se han ido guardando de forma accidental por un gran error en el sistema, que ya han corregido. Aseguran además que se van a poner en contacto con todos los reguladores de los países afectados para llegar a un acuerdo sobre como deshacerse de todos los datos que han obtenido.

Sin duda se trata de una gran metedura de pata de Google, que veremos si queda impune. Se han dado cuenta de ello y por eso están rectificando tan rápido como pueden. Sinceramente, me queda la duda de si realmente se ha tratado de un error o realmente era lago que tenían planteado, es decir: mientras sus coches van recorriendo las calles tomando imágenes para Google Street View, también van haciendo un mapa de redes inalámbricas abiertas, que podrían haber usado para un futuro servicio, similar al mapa que tienen de Montain View con las redes inalámbricas. De ser cierto, quizá hubiera sido un servicio bastante útil, pero habría sido mejor anunciarlo, avisar que sus coches harían dicha colecta de datos y prevenir problemas.