Todos sabemos lo que es un tragaluz, pero lo que seguramente no tantos sepan es que a día de hoy contamos con alguno de alta tecnología que permite cosas como iluminar espacios interiores de más de 200 metros cuadrados, que no está nada mal. Concretamente me estoy refiriendo a el dispositivo bautizado como Sundolier, creación de la empresa Sunflower, y que podríamos denominar como “el tragaluz del S.XXI”.

El Sundolier es interesante por varias razones. Por un lado tenemos que incorpora una seria de espejos reflectores que le permiten “capturar” más luz que a otros sistemas, la cual se dirige hacia un tubo que alimenta una lámpara en el interior del espacio a iluminar. Por el otro está robotizado y él solo se va reorientando a lo largo del día para apuntar hacia donde hay más sol.

Lo mejor del invento son sus resultados. Según la empresa con un solo dispositivo se puede iluminar con luz natural espacios interiores de más de 200 metros cuadrados, lo que se traduce en un ahorro considerable de energía al poder prescindir de la iluminación eléctrica más horas al día. Además el calor generado por las luces artificiales también se reduce con lo que los consumos de energía de los sistemas de ventilación bajan.

¿Conclusión? Pues un estupendo invento que nos permite iluminar grandes espacios utilizando luz natural, gracias a lo cual se contamina menos, la factura es menor y también hay beneficios a otros niveles (por ejemplo algunos estudios han demostrado que los trabajadores que desempeñan su actividad en entornos iluminados por luz natural rinden más).