Hugo Chávez, presidente de Venezuela, podría unirse a Twitter. Diosdado Cabello, director de telecomunicaciones de Venezuela, comentó en una rueda de prensa que Hugo Chávez trasladaría su lucha a Twitter, para combatir al enemigo (?) en su propia arena. Aún se sabe a ciencia cierta cuál sería el nombre de usuario que empleará (se especula que @chavezcandanga), pero sin duda, su posible llegada a la red social ya causa un revuelo impresionante.

Después de calificar a la red social como una "herramienta del terrorismo", Chávez habría decidido integrarse a la tuitósfera para combatir desde dentro. Hace más de un mes, el presidente venezolano externó que abriría un blog llamado Mi Trinchera para "comunicarse con el enemigo y darles batalla", así que ya sabemos por dónde irán sus tweets.

El repudio de Chávez por las redes sociales se debe a que los ciudadanos aprovechan estas herramientas para generar protestas ciudadanas y fomentar la organización civil. El caso de #FreeMediaVe es el más ilustrativo sobre cómo los venezolanos aprovechan Internet para reclamar las acciones de censura de Chávez.

De este modo, Chávez se integraría al porcentaje de líderes mundiales que emplean Twitter, aunque presumo que será más un soliloquio propagandístico que un medio de interacción. Sin embargo, creer que el bombardeo de tweets pro-chavistas será la única estrategia me parece una lectura superficial. ¿Será que Chávez apuesta por la contrainteligencia en redes sociales, por boicotear desde dentro la organización ciudadana?

Aunque el ingreso de Chávez a Twitter es un acto simbólico, un alardeo obvio, sí dejaría un mensaje claro. Ya no se apuesta por la censura prosaica y burda. No, quizá vaya por otro lado: por la infiltración, el boicot interno, y la desinformación. Su entrada a Twitter probablemente siga un juego de presencia, ego y exhibicionismo, pero presiento que habría algo detrás: una estrategia gubernamental más elaborada, una declaración tácita de guerra a los medios ciudadanos desde los medios ciudadanos. Ojalá me equivoque.