Hace unos días más de 100 coches en la ciudad de **Austin** parecieron volvese locos y cuando no se tiraban toda la noche pitando sin parar, para desesperación del dueño y sus vecinos, encendían y apagaban las luces o simplemente dejaban de arrancar.

Todos los coches tenían en común haber sido comprados en un mismo taller, que al principio atribuyó el problema a un fallo mecánico. Dicho taller, con cada coche que vendía, instalaba un dispositivo para evitar el impago por parte de sus clientes que lo que hacía era precisamente **activar y desactivar el claxon, las luces, el sistema de ignición… etc**, si la persona a la que le habían vendido el coche acumulaba unas cuantas facturas sin pagar entonces le provocaban todo este tipo de molestias desde una central para impedir que el coche se siguiese usando con normalidad, un poco bizarro pero efectivo.

Efectivo hasta que un joven de 20 años que había sido despedido recientemente del taller decidió tomarse la justicia por su mano y no se sabe bien con si con su antiguo nombre de usuario y contraseña o con el de un amigo, **accedió al sistema central** desde el cual se controlan todos los coches y la lió bien liada manipulando todos los coches a su antojo.

Cuando la empresa decidió resetear la base de datos donde estaban las contraseñas y entregar nuevas a sus empleados, cómo es lógico, pararon todas las incidencias, aquí fue donde sospecharon e informaron al **FBI** que se puso al tanto y **rastreó por las IP los accesos al sistema central** hasta dar con el joven hacker que fue detenido.

Curioso como un sistema que supuestamente debería favorecer y facilitar las cosas a la empresa les ha acabado suponiendo un buen dolor de cabeza. Y todo por no preocuparse en actualizar y vigilar quien andaba entrando y manipulando su propio sistema.

Fuente: [Wired]( http://www.wired.com/threatlevel/2010/03/hacker-bricks-cars/) | Foto: [DBO](http://perso.wanadoo.es/dbo_castilla/varios/varios.html)