Twitter es un fenómeno mundial así como los blogs lo fueron hace algunos años. Todos los medios lo citan, se habla de una ruptura en la forma de comunicación gracias al funcionamiento e instantaneidad del servicio y nos logramos dar cuenta que esto es real durante el terremoto en Chile, donde funcionó como único medio de comunicación durante las primeras horas.

Lamentablemente en China esto no podría suceder porque la mayoría de los usuarios (aquellos que no saben sobrepasar la censura impuesta) no pueden usar la red social, así como muchas otras como YouTube o Facebook.

Pero ayer en un panel de discusión en Nueva York donde se habló de activismo digital Jack Dorsey, creador de Twitter, respondió que la red de microblogging podrá operar en China aunque actualmente esté siendo bloqueada.

Esto comenzó a discutirse cuando Ai Weiwei, famoso artista que está en contra de la posición de su gobierno, le preguntó si podía prometer la disponibilidad de la red social en su país. Estas fueron las palabras exactas de Dorsey:

Yo diría que sí. Es sólo una cuestión de tiempo.

Pero parece que la respuesta no le cayó demasiado bien a Weiwei, quien aseguró que esa no es más que una respuesta "muy filosófica". Si consideramos que Google está teniendo problemas para operar en China y que hasta existe la posibilidad que se vaya la confianza que se le puede tener a Twitter no es muy grande, realmente.

El tema es que en chino 140 caracteres es mucho y, según comentó Weiwei, de esta forma se podrían discutir temas relacionados a la democracia, la libertad, la poesía y, lógicamente, esto los censores lo tienen bien en claro y justamente por ese motivo lo están bloqueando hace ya casi un año.

No le veo mucho futuro a la disponibilidad de Twitter en China. El gobierno, a través del Great Firewall, está haciendo todo lo posible para poder acallar a su población y, como sabemos, este servicio es una de las formas más simples, dinámicas y efectivas para comunicarnos con cualquier persona de cualquier parte del mundo. Eso, si bien para nosotros es una verdadera bendición, no lo es para un gobierno que lo único que le importa es no permitir que el mundo exterior escuche lo que opinan realmente sus ciudadanos.