Hace mucho, mucho tiempo (casi una década de hecho) se viene hablando del aterrizaje vertical del F-35 y si bien el programa del Pentágono que lo estaba desarrollando recibió grandes críticas por la millonaria inversión, finalmente se pudo ver cómo uno realizó esta proeza.

El avión, que voló durante 13 minutos para después ejecutar la prueba, tuvo un aterrizaje sorprendentemente preciso y sin ninguna complicación a una altura de 46 metros en el aeródromo naval de Patuxetn River, en Maryland.

El F-35 es una nave que se comenzará a utilizar por la marina estadounidense desde el 2012 y se trata de una nueva generación de jets de combate que es impulsado por solamente un motor creado por la compañía Pratt & Whitney y tiene la capacidad de evadir radares.

¿Por qué es importante? Esto se debe a que el Harrier, la otra nave que puede no sólo aterrizar sino también despegar verticalmente, ya es un avión con tecnología vieja que necesitaba un relevo.