Nosotros, las personas que vivimos conectados a internet, nos informamos, nos comunicamos a través de ella y sabemos perfectamente que la brecha entre aquellos que tenemos la posibilidad de acceder y los que no es muy grande. La red es el lugar donde la mayor cantidad de información se concentra y, si sabemos buscar y aprovecharla de la manera correcta, tiene un potencial único.

Una encuesta que realizó GlobeScan para la BBC en 26 diferentes países y a más de 27 mil personas demostró que cuatro de cada cinco consideran que debería ser un derecho constitucional. De hecho algunos países, como Finlandia por ejemplo, ya legislaron para que así sea y, mientras tanto, las Naciones Unidas presionan a los gobiernos para que sigan ese mismo camino.

Hamadoun Toure, secretario general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, dio una clarísima razón por la cual esta petición no puede ser ignorada:

El derecho a comunicarse no puede ser ignorado. Internet es el recurso de apertura más poderoso jamás creado. Los gobernantes deben ver internet como una infraestructura básica, al igual que las carreteras o el agua. Hemos entrado en la sociedad del conocimiento y cada ciudadano debe tener derecho a participar.

Los usuarios encuestados también cuestionaron la libertad que hay en la red y no solamente criticaron las medidas que se están tomando en Reino Unido y su Ley de cortes sino también cómo intervienen en la censura de la información gobiernos como el de China o Nigeria.

Desde mi punto de vista, hay que educar a la gente para el uso correcto de internet desde la escuela y hacer que los ciudadanos de todos los países del mundo puedan tener acceso a ella como un derecho básico. Como dije, hoy la diferencia entre una persona que usa internet y otra que no es demasiado grande, y un gobierno es el encargado de achicar esa brecha.

Vía: Bitelia