La película ganadora del Oscar, "The Hurt Locker" (Zona de Miedo), narra los periplos de una unidad de élite del ejército de Estados Unidos, encargada de la desactivación de bombas en Irak. Uno de los detalles que más ha llamado la atención del filme es el realismo del equipamiento militar.

En Dvice han decidido ir hasta el fondo y explican con detalle cómo es que funciona un EOD (Explosive Ordnance Disposal, o traje de disposición de explosivos). Pravit Borkar, ingeniero de HighCom Security -firma que fabrica estos trajes-, señala que los trajes constan de un sistema de armadura rígida y uno de armadura suave. Ambas capas están diseñadas para evitar las dos amenazas mayores durante una explosión: el pulso de sobrepresión (también conocido como onda de choque), y la fragmentación o metralla.

La onda de sobrepresión es la más peligrosa. Un microsegundo después de que estalla la bomba, la explosión comprime todo el aire alrededor y lanza con rapidez una onda de choque que aplasta los órganos internos. La capa externa rígida del EOD es la principal defensa contra la onda. Está compuesta por aramidas, fibras sintéticas con resistencia a choques, a la abrasión, a los disolventes orgánicos y al calor (como el Kevlar). La parte delantera del traje está reforzada de pies a cabeza con dos o más aramidas, optimizadas para la resistencia y la ligereza. Esta capa rígida puede rebotar una parte de la energía de sobrepresión, así como repeler metralla.

Sin embargo, la onda de sobrepresión atraviesa esta armadura rígida. La siguiente protección está elaborada de una capa de espuma de poliuretado o caucho sintético, cuya función es absorber la mayor cantidad de pulso posible. El objetivo del material es reducir dramáticamente la presión de la onda de choque, a un nivel tan bajo que se pueda sobrevivir al golpe cuando alcance el cuerpo.

Detrás de la capa de absorción se encuentra el blindaje ligero, compuesto de un tejido de fibras de aramida y otros materiales, que Borkar llama "el guante del catcher". Esta capa actúa como un chaleco antibalas tradicional, ya que también ayuda a detener la fragmentación que se haya podido colar por la armadura exterior rígida. De hecho, los trajes espaciales de la NASA también poseen una capa de aramida similar para resistir los impactos de los micrometeoritos en el espacio.

La careta del casco es transparente para que el técnico pueda ver lo que hace, y también recibe el mayor impacto si ocurre una explosión. Está hecho de acrílico endurecido, pero rodeado por una capa suave de policarbonato alrededor de la cara del usuario, ya que si la placa sólo fuera de un material duro, la explosión destruiría la cara de los técnicos. El casco está equipado también con un recubrimiento anti-niebla, una lámpara, cámara de video, y un dispositivo de comunicación bidireccional. También cuenta con un ventilador para soplar aire fresco en la cara del técnico.

Como dato curioso, los trajes también incluyen guantes protectores, pero en la práctica, casi ningún técnico los emplea, ya que prefieren la sensibilidad de los dedos desnudos. "La verdad es que, si estás lo suficientemente cerca de una bomba como para tocarla con las manos y algo sale mal, ningún guante te va a ayudar", aclara Borkar.

Por último, el traje incluye una capa con un sistema de enfriamiento que hace circular agua helada por el cuerpo del técnico, ya que el calor dentro de la armadura es casi insoportable. El peso de uno de estos trajes oscila entre los 27 y los 32 kilos. El traje de Jeremy Renner, protagonista de la cinta, es una réplica casi exacta del original. Tal como reveló el actor: "El traje era una gran parte del personaje - visualmente, y luego físicamente. Si hubiera sido falso, sin todo el Kevlar encima (...) no habría sido capaz de moverme en el modo en que lo hice".

Vía: Danger Room