Jonathan Klein, presidente del canal de noticias CNN, ha declarado que la competencia que realmente le asusta no son las otras cadenas televisivas, sino las redes sociales. "Ésa es una alternativa que amenza con alejar a la gente de nosotros". Klein afirma que la gente tiende a confiar más en sus amigos de Facebook o en la gente que siguen en Twitter como fuente fiable de información. "Haces clic en los enlaces que te mandan y confías en ellos", mencionó.

Klein afirmó que le preocupan más los 500 millones de personas en Facebook que los dos millones de personas que ven Fox News. Apunta que es necesario un esfuerzo extra por parte del canal. "Actualmente, debes brindar más que sólo estar ahí". Klein asegura que el valor agregado de la cadena debe girar en torno al análisis profundo de la información.

CNN se da cuenta que ya no basta con la cobertura. Como apuntaba hace algunas semanas, las redes sociales permiten esta ilusión de omniscencia, esta idea de estar en cualquier parte en este momento. Esta fragmentación de la información enriquece la perspectiva del individuo, pues no debe atenerse únicamente a lo que dicte una gama reducida de opciones -como en la TV-, sino que posee un sinnúmero de opciones para consultar.

Poco a poco, las redes sociales se consolidan como agentes informativos. Pese a las críticas a su confiabilidad y credibilidad, la red de consulta que se teje en torno a estos sitios provoca un flujo constante que ninguna cadena televisiva puede parar. Por el contrario, CNN prefiere dejar de denostar a las redes sociales y verlas como un rival digno que le obligue a elevar la calidad de sus contenidos. Enhorabuena, porque si todos los medios pensaran en proponer y no en vituperar, el resultado sería ganancia para todos.