Warner, como sabemos, es una de las empresas de la industria tanto discográfica como cinematográfica más importante del mundo y al parecer nuevamente y sin entender nada de cómo funciona el sistema de venta de música en la actualidad, planea -en el futuro- dejar de permitir que sus artistas sean escuchados gratuitamente a través de servicios como Spotify o Last.fm.

Edgar Bronfman Jr., el director de la compañía, aseguró (y juro por jebus que estas declaraciones me superan) que los servicios de este tipo "son claramente no positivos". Que le vaya a decir eso a artistas como Lily Allen o Arctic Monkeys que, básicamente, son famosos gracias a regalar discos a través de la red.

Los servicios de música de streaming gratuitos no son netamente positivos para la industria y los grupos que Warner Music concierne no serán licenciados.

Además comentó que el sistema de "obtén toda la música que quieras gratuitamente y después quizás implementaremos un servicio premium" no funciona ni es el negocio que quieren ni con el que se mantendrán en un futuro.

En el primer párrafo dije en el futuro y esto es porque un vocero de la empresa, después de las declaraciones originales de Bronfman, salió y aclaró que esta decisión funcionará para nuevos servicios. Lo que quiere decir que en Spotify, por ejemplo, "por ahora" los artistas de Warner seguirán estando (de hecho se había entendido mal la cosa y se aclaró además a través del Twitter de Spotify).

Mejor que si no le gusta el modelo de negocio al que internet está migrando que vayan contratando genios que busquen uno nuevo, porque salirse así porque sí de los servicios a través de los cuales a gente escucha música en la red en la actualidad es pegarse un tiro en el pié. Me encantaría saber cuál es el porcentaje de piratería que tienen los artistas de Warner Music en la actualidad y cuál es el que tiene a los meses de salirse.