A Internet no se le paran los pies, no porque no se quiera, sino porque no se puede. Es una regla de oro que ha golpeado a las autoproclamadas defensoras de los derechos de autor una y otra vez y a las teleoperadoras otro tanto. Es renovarse o morir, y entender que aceptar que el consumidor siempre tiene razón, incluso cuando no la tiene (sí, es una ironía), no tiene por qué ser necesariamente malo.

Desde la salida de Skype, y no hace precisamente poco de eso, es algo que se veía venir. El VOIP, se convertirá eventualmente en un modelo paralelo, si es que algún día no acaba de devorar por completo, a la telefonía tradicional. Si ya Skype supone una idea revolucionaria de la base, durante mucho tiempo ha estado ahí latente, como una buena alternativa pero sin llegar a despegar del todo. Ha sido con la llegada de los teléfonos móviles y sobre todo con los primeros movimientos de empresas como Apple en permitir las llamadas vía 3G cuando todo ha comenzado ha dispararse.

Para las operadoras es un buen golpe, porque si las llamadas VOIP se convierten en una buena alternativa ¿por qué habría yo de usar sus tarifas si de momento ninguna supera las de Skype? Y no sólo porque entra un nuevo competidor a pelear por su trozo del pastel sino porque pone en peligro un modelo de negocio tan desfasado como escandalosamente lucrativo. Tengamos en cuenta prácticamente, sino todas, las operadoras de telefonía móvil en España ofrecen dos tarifas para los smartphones, la de llamadas y la de 3G. Pero si ya tengo VOIP vía 3G ¿para qué quiero la de llamadas?

En el fondo no deja de ser absurdo, por Internet podemos hacer todas las cosas que hasta ahora habíamos hecho con ridículas facturas y ridículos vapuleos por parte de las grandes compañías. Si antes las facturas de teléfono, de televisión por cable, de la tienda de discos o del Blockbuster llegaban todas por separado, ahora convergen todas con una simple conexión, que con un teléfono móvil se convierte en una conexión que puede acompañarte a todas partes ¿para qué más?

Las operadoras móviles como Verizon en EEUU ya empiezan a ceder, esperemos que en España suceda lo mismo también. Y es que en el fondo, como decía al principio del post, es renovarse o morir, pocas cosas en Internet se pueden parar, y desde la primera vez que oímos el término VOIP, ya sabíamos que estaba aquí para quedarse.

Foto: Technama