Dos posturas claramente diferenciadas podemos encontrar a día de hoy en el debate de las descargas ilegales vía Internet. Por un lado están las entidades de gestión de derechos de autor así como los principales actores de la industria quienes abogan por terminar con las descargas a golpe de leyes coercitivas. Por el otro está el grupo de personas (entre las que podemos encontrar de todo) que opinamos las leyes coercitivas valen más bien para poco y que la solución pasa por buscar e implementar nuevos modelos.

Dicha opinión, la de que las leyes antidescargas no valen para nada, no se basa en aire sino en contundentes pruebas reales que cada poco tiempo aparecen, y con otra de esas recién salida del horno vengo en esta ocasión por aquí llega desde Suecia, uno de los países donde “más caña” se le está dando al tema de las descargas ilegales.

Una de las últimas medidas que se aprobaron en Suecia para luchar contra las descargas fue la ley IPRED con la cual efectivamente estas descendieron de forma significativa en el país. Ahora bien, su efecto no duró mucho, las primeras muestras de esto nos llegaron de la mano de Netnod por el mes de noviembre y ahora un nuevo informe de la consultora Mediavision ha confirmado lo apuntado anteriormente por Netnod.

La conclusión del estudio ha sido clara: las descargas en Suecia se han recuperado y están nuevamente al mismo nivel, por lo menos, que antes de que se aprobara la IPRED. Rematando la jugada otra consecuencia directa de la IPRED ha sido que cada vez más suecos estén navegando de forma oculta, es decir que además de no conseguir frenar las descargas la ley está contribuyendo a que más personas aprendan a “esconderse en línea”.

Y este es el ejemplo número “no se cual ya” que demuestra las leyes antidescargas no sirven para absolutamente nada. Bueno sí, para recortar derechos fundamentales, seguir crispando el ambiente y frenar la innovación. ¿Cuantos casos más como este hacen falta para que la industria se entere de cual es el camino lógico a seguir? No me atrevo a contestar.

Foto: rocketraccoon