Titular y primer párrafo de la noticia de hoy (esta sale de El País):

La violación de una menor alerta del riesgo de los 'ciberacosadores'

La violación sufrida en Cádiz por una chica de 16 años a manos de un hombre de 33 años con el que había contactado a través de la red social Tuenti alerta una vez más sobre los peligros de Internet y, sobre todo, de la proliferación de ciberacosadores que captan a sus víctimas en estos foros.

Hay que dejar muy claro lo siguiente: el internet no es peligroso, quienes lo usan sí pueden llegar a serlo. Vamos a repetirlo, en voz alta: el internet no es peligroso quienes lo usan sí pueden llegar a serlo.

Vamos a dejar otra cosa muy clara: internet, las redes sociales o Tuenti no tienen la culpa que un imbécil haya decidido contactar a una chica de 16 años para agredirla sexualmente. Viajemos mentalmente al pasado, algunas décadas, cuando el teléfono era una tecnología nueva, ¿ustedes creen que sería correcto que los principales diarios españoles publiquen la siguiente noticia hipotética?:

La violación de una menor alerta del riesgo de los 'telefonoacosadores'

La violación sufrida en Cádiz por una chica de 16 años a manos de un hombre de 33 años con el que había contactado víea telefónica alerta una vez más sobre los peligros de los teléfonos y, sobre todo, de la proliferación de telefonoacosadores que captan a sus víctimas usando estos aparatos

¿No verdad? el internet, las redes sociales, Tuenti o Facebook son tecnologías, medios y servicios que son, por definición, neutrales. Las personas y sus comportamientos son quienes, por medio de acciones positivas o negativas, benefician o ponen en peligro a otros. No es la primera vez que tocamos el tema. En 2008 algunos medios mexicanos advirtieron de los "peligros" que representan las redes sociales para secuestrar a personas. Además de la poca practicidad y la poca probabilidad de averiguar los hábitos de una persona, nunca se comprobó un solo caso de secuestro usando este tipo de herramientas.

Lamentablemente como sociedad tenemos una rara tendencia a culpar a agentes externos de nuestros propios problemas y errores. Culpar al internet o a Tuenti de lo sucedido o avisar de los peligros que representan disminuyendo la gravedad de la actuación misma del acosador simplemente demuestra una profunda ignorancia por parte de las personas que escriben estas notas y por quienes son los encargados de cuidarnos (la policía) quienes, como se evidencia en el mismo artículo de El País, también caen en el juego de hacer responsable a las redes sociales de estos acosos.