Espia

El Buró Federal de Investigación (FBI) ha presentado una propuesta para que los proveedores de servicios de Internet (ISPs) [conserven el historial de navegación] de sus clientes durante dos años, con la finalidad de que la agencia pueda consultar estos datos. El FBI se ampara en que las compañías telefónicas ya hacen esta función, guardando información sobre las llamadas durante 18 meses. El buró sostiene que, dado que buena parte de la actividad telefónica se ha trasladado a la web, esta petición no trasgrede ninguna norma.

Sin embargo, en el caso teléfonico, el FBI sólo tiene acceso a ciertos datos (como saber de qué número salió una llamada) pero no puede grabar las conversaciones. Es decir, el contenido de la llamada no se revela a las autoridades, puesto que hacerlo constituiría una violación a la ley. En el caso de esta propuesta, no queda claro qué información se compartiría. Mientras que revisar qué dominio o qué servidor visitó un usuario no requiere mayor complicación, conocer la dirección exacta sí implica una revisión profunda (DPI, deep packet inspection).

Aunque el FBI argumenta que conocer el historial de navegación le ayudaría en sus investigaciones, sobre todo en las que involucran a la pornografía infantil, existe un sector de los legisladores que está renuente a darle este poder a la agencia. No dudo que este tipo de información pudiera ser útil para agilizar las investigaciones, pero el problema es no se sabe hasta qué nivel de datos tendrían acceso.

Este tipo de monitoreo ya ha sido utilizado con anterioridad con propósitos de vigilancia y censura. En Estados Unidos, la revisión DPI ha sido empleada por la Agencia de Seguridad Nacional (en complicidad con la compañía AT&T) para interceptar los paquetes que incluyen correos electrónicos o llamadas VoIP. También se ha especulado que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) está monitoreando la actividad de las redes sociales. Con esos antecedentes, ¿cómo piden confianza en el respeto a la privacidad?