Les esctoy escribiendo desde el restaurante de un hotel, cubriendo el **[HP Institute](http://hpinstitute2010.com/)** en Acapulco - muchas novedades, pero ya hablaré de ellas a su tiempo. El artículo me ha pillado en pleno desayuno, y he debido mover los platos para hacerle hueco al ordenador. Sí, como muchos de ustedes, el que suscribe tiene la fea manía de **consumir alimentos frente a su computadora**.

El pretexto que siempre utilizo es la falta de tiempo. Pero siendo sincero, es un acto que se me ha hecho costumbre. La tecnología ha modificado sustancialmente nuestros **hábitos alimenticios**. Empecemos por la cocina, recinto donde es ya impensable la gastronomía sin la ayuda de aparatos. Somos incapaces de preparar algo más complejo que un emparedado sin el apoyo de electrodomésticos. El microondas pasó de ser una supuesta bomba cancerígena a convertirse en el aliado de la cocina rápida. La comida dejó de parecerlo: paquetes deshidratados y sopas plásticas complementan la pirámide nutricional del *geek* promedio. Muchas veces la tecnología despoja a la gastronomía de su parte artística para convertirla en mera técnica. Es cuestión de ahorro y practicidad: **el tiempo de preparación de un alimento es tiempo perdido**.

El consumo alimenticio también es presa de un cambio tecnológico. Durante mucho tiempo, comer sin la presencia del televisor fue casi equiparable a **comer solo**. Ahora, la computadora se ha convertido en otro acompañante del comensal. El acto de alimentarse y trabajar simultáneamente responde a una necesidad de un uso óptimo del tiempo, aún bajo el riesgo de colar migajas en el teclado o derramar líquidos en el ordenador (¡si lo sabrá mi computadora!).

Estos cambios afectan directamente a la industria alimenticia: hoy en día es de lo más común hallar restaurantes que ofrecen **servicios de conexión inalámbrica**. Ya no es necesario llevar la comida al área de trabajo; basta con mover la computadora hacia el lugar donde almorzamos. Mención aparte merecen las cafeterías. Es cada vez más común encontrar gente clavada en el monitor mientras degusta una taza de café. El diálogo ameno se sustituye por **el ensimismamiento computacional**. Este tipo de establecimientos se ha convertido en un santuario para los usuarios de computadoras portátiles.

Aunque comer frente al ordenador parezca de pésimo gusto, tiene un trasfondo peculiar: la necesidad de familiarizarnos con la tecnología nos ha llevado a compartir con ésta **la actividad social por excelencia**. Desafortunadamente, se despoja al acto de comer de su facultad comunitaria, de su potencial como asociador y conciliador, con la finalidad de ganarle tiempo y espacio a lo laboral. Esta alienación es el precio que hay que pagar por permitir que la computadora se siente con nosotros en la mesa. Ahora disculpen, estimados lectores, que cierre tan abruptamente la entrada, pero apagaré la laptop un momento para socializar un rato con los colegas en torno a un café.

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16 Comentarios

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  1. jajajaja, llego algo tarde a esta entrada, pero devo decir que es muy cierto, yo personalmente si llego a cocinar algo o no, me lo llevo al escritorio donde tengo mi pc, ademas de trabajar, ver peliculas, videojuegos, chatear etc.. se ha convertido en toda una adiccion mas que una nesecidad xD

  2. 1.- Que bueno que estés en lo del Hp institute, pero dudo mucho que eso le interese a los demás (al menos a mi no).

    2.- Coincido con Alf respecto a la falta de tiempo. Sin embargo la sensación de que nos falta tiempo es algo que nos pasa o nos pasó.

    3.- No creo que el acto de comer tenga facultades comunitarias por si mismo. Creo que dichas facultades comunitarias le han sido atribuidas en virtud a la cultura en que se ha desarrollado. Lo que si creo es que se reducen las posibilidades para que sea usado como asociador y conciliador, sin que esto implique que estas posibilidades sean algo «innato» en el acto de comer. La cuestión no esta en la tecnología o en la comida sino en los individuos.

    1. que buena la respuesta ordenada de Krolok…. finalmente queria comentar, pero al leer esta respuesta esta todo dicho.. solo agregaria que es agradable de ciertos comunicologos, creo lo son, cuando se evocan en escribir articulos en estos tiempos breves que no se solian dar.

  3. ¿A que aspiras diciendo «ordenador» cuando eres Mexicano? Espera, vi que al final pusiste «laptop» decidete! jaj Sería bueno mencionar la mala higiene que también puede provocar este asunto de teclear y comer, tanto para nosotros como para la higiene del equipo. Saludos!

  4. Y acabo mi carne asada justo antes de escribir este comentario, que curioso, ¿No? Lo único que me molesta es lo cuidadosos que tenemos que ser al comer cerca de nuestras PCs, pues no sólo podemos poner en riesgo nuestro sistema, también puede causarnos daños la falta de higiene al no limpiarse apropiadamente.

  5. «El pretexto que siempre utilizo es la falta de tiempo.» <- ¿Pues en qué trabajas? Siempre hay tiempo y espacio para todo. Habrán días en los que la situación lo amerite, como un deadline próximo y aún así dudo que no se tenga "tiempo" para comer aunque sea breve. Pero creo que ahí el problema eres tu, pues no existe ninguna razón por la que no te des tiempo de comer, ir al baño, estirar el cuerpo, etc.

    Que no te quieras perder el ultimo tweet de fulanito o menganito, eso no es trabajo, es fanatísmo.

    PD: ¿Tienes tanto trabajo que tienes tiempo para escribir que no tienes tiempo para comer? ¡jaj!

    1. Yo creo que Pepe lo dijo solo por un decir, no quiere decir que siempre tenga falta de tiempo, como bien dijo, ya se volvio una costumbre

  6. Sí, los hábitos han comenzado a ser notorios, yo soy un tragón de primera acostumbrado a comer lo que hay en casa, pero adquirí mi primera computadora en 1999, con la cual duré 48 horas conectado e investigando como era esto del internet y cabe mencionar que no probé otra comida que un sandwich de jamón con frijoles que en ese tiempo me preparó mi mamá, tratando de regresarme al mundo real. Ahora la eufória ha pasado pero se ha convertido en un hábito el comer delante del PC, ya sea por trabajo o investigar nuevas cosas en la red y desafortunadamente eso ha ido convirtiendo mi barriga en un almacen de grasa :)