Hace solo dos días les estuve hablando sobre el comienzo del juicio al fundador de OiNK que, para el que no lo conoce, se lo resumiré como el mejor tracker que existió en el mundo para descargar música a través de BitTorrent.

Pocas cosas pasaron hasta ahora pero lo que sucedió fue por demás interesante. Primero que nada, el juez le ordenó al jurado que no hicieran búsquedas de lo que es o fue OiNK. Esto sin duda es algo beneficioso ya que la mayoría de los medios tradicionales que escribieron sobre él lo hicieron despectivamente y condenando a su fundador.

Sería desafortunado que cualquiera hiciera búsquedas privadas en internet en relación a este problema. Por favor, no lo hagan. Lo único que hará es causar dificultades y podría, en teoría, abortar el juicio. Así que, damas y caballeros, no hagan búsquedas independientes.

Por ahora lo único que saben el jurado es que Alan Ellis está acusado de haber cometido fraude.

El juicio continuó y una de las cosas más interesantes que se revelaron es que a través de los años de vida de OiNK Ellis recaudó a través de donaciones US$300 mil y su tracker facilitó 21 millones de descargas.

El fiscal aseguró que todo ese dinero iba a los bolsillos de Ellis. Quizás se le escapó que para mantener un sitio con tantas visitas como OiNK había que pagar mantenimiento, hardware y servidores.

Más tarde el abogado defensor explicó el proceso en el que se comparten archivos a través de redes BitTorrent y le comentó a todos que OiNK nunca alojó nada, sino que simplemente los mismos usuarios se transferían archivos entre ellos.

Una frase que probablemente quedará en todos nuestros corazones la dijo Ellis y fue la siguiente: "Lo que hacía OiNK es como lo que hace Google, que es proveer conexión entre personas. No había música alojada en mi sitio".