Y después de muchísimas preocupaciones y 2 años de problemas legales finalmente el creador de OiNK, el que fue el mejor tracker de música de la historia, puede respirar tranquilamente porque el jurado del juicio que se encargaría de determinar si se trataba de un criminal o no lo dejó libre.

Uno de los momentos en los que las cosas empezaron a cambiar para Alan Ellis fue cuando Birgitte Andersen, una profesora de la Universidad de Londres, demostró que compartir música a través de internet no daña a la industria y lo único que hacen es derivar en más ventas.

Muchas pruebas y contrapruebas se mostraron en el juicio y pirata o criminal es lo más lindo que le dijeron a Ellis. Finalmente parece que la gente, muchos de ellos completamente desligados de internet y sin idea de lo que es un tracker, BitTorrent y la lucha encarnizada que existe actualmente entre éstos y las discográficas, se dio cuenta que compartir no es un crimen.

El jurado dio una sentencia unánime y el veredicto terminó 12 a 0 a favor de Ellis. Finalmente, el administrador de OiNK no es culpable de la conspiración de fraude en contra de la industria de la música.

¿Lo mejor todo? El veredicto no se puede apelar. Esto terminó.