cultura-no-es-un-crimen

La respuesta que todos estábamos esperando de la industria cultural tras el revuelo causado en la red por la disposición final del anteproyecto de la Ley de Economía Sostenible y las posteriores declaraciones del presidente del Gobierno prometiendo que no permitiría el cierre de webs sin mediación de un juez, ha llegado y no mueven sus posturas ni un ápice.

Han remitido una carta abierta a José Luis Rodríguez Zapatero donde le exigen a este que no mueva ni una coma de la disposición de la discordia ya que “nos parece valiente y proporcionado impedir la actual competencia desleal de quienes se apropian o enriquecen en la Red con obras robadas a sus creadores y titulares, aprovechando vacíos legales e innovaciones tecnológicas. Y nos parece adecuado que se haga con todas las garantías legales, incluso para los que vulneran sin escrúpulos nuestros derechos”.

¿Y tras leer cosas como estas con qué cara se queda uno? Siguen dándoselas de mártires, a pesar de que los números indican que aquí no se está muriendo de hambre ni Dios y también contaminan el debate ya que nadie está diciendo que los creadores no tengan que ganar dinero con sus obras, faltaba más. La legislación vigente ya proporciona herramientas más que suficientes para luchar contra ese tipo de sitios que apuntan las SGAE,s, pero claro, los jueces les están dando tortazo tras tortazo, ¿solución? saltarse a los jueces.

Constantemente tienen en la boca la palabra derechos, ¿y qué pasa con los derechos fundamentales que se pasa por el forro la disposición primera del anteproyecto de la Ley de Economía Sostenible? Hablamos de derechos recogidos en la carta de Derechos Humanos, mucho más importantes por lo tanto que cualquier otro se pongan como se pongan.

Finalmente también han dicho que están dispuestos a dialogar con los internautas pero niegan que los promotores del #manifiesto sean interlocutores válidos. Pues muy bien, estupendo, hablar con la Asociación de Usuarios de Internet o las organizaciones de consumidores, el problema es que todos sabemos que el debate no existirá, será otro intento más por convencernos de que hay que aprobar medidas coercitivas para evitar que una industria que ya está muerta (aunque ellos no se enteran o no se quieren enterar) siga existiendo. Si verdaderamente estuvieran dispuestos a escuchar hace mucho tiempo que ya se habría llegado a consensos beneficiosos para todos: para los creadores, internautas y el avance tecnológico.