Silent Hill

Muchos psicólogos se deben estar baboseando en relación a esta noticia y más aquellos que realmente piensen que los juegos hacen más violento a los niños o generan actitudes en personas que, de otra forma, no tendrían.

Lo digo porque un hombre de 35 años, llamado Jan H., que apagó la luz de un hospital aseguró que lo hizo porque tenía un estado de psicosis que lo hizo pensar que estaba jugando y que por ese motivo se metió en el sótano del Hospital Sophia de Holanda y decidió dejar a toda la institución sin luz.

El apagón duró 45 minutos en los que muchas personas se quedaron atrapadas en los elevadores y, lo peor de todo, los doctores tuvieron que asistir manualmente a todos los pacientes porque ninguna de las máquinas funcionaba.

La semana pasada fue declarado inocente (imagino que lo declararon insano) y la corte determinó que Jan no tenía idea de las consecuencias de lo que estaba haciendo.

Lo más gracioso de todo es que Jan reveló que, como pensaba que estaba dentro del juego, apagar la luz era parte de una misión para conseguir un cepillo de dientes que le permitiría juntar una serie de cosas para poder resolver uno de los tantos enigmas del juego.

El psicólogo que lo agarre se hace una piscina olímpica.