Vale que la Wii puede ser muy adictiva, pero a estos policías se les fue de las manos. Resulta que varios agentes antidroga del condado de Polk irrumpieron en la casa de un peligroso narcotraficante para realizar un registro, hasta aquí todo normal.

Pues bien, mientras varios policías se dedicaban a su tarea (buscas armas, drogas, documentos y demás) algunos miembros del equipo descubrieron algo que les interesó mucho más que andar revolviendo la casa en busca de pruebas: una Wii. Como era de esperar se pusieron a jugar, concretamente a un juego de bolos.

Lo más cachondo del caso es que no jugaron una inocente partidilla a la Wii, lo que podría ser comprensible, si no que estuvieron dándole a los bolos unas nueve horas. Para rematar dentro de la vivienda había una cámara de seguridad que grabó toda la sesión. El caso lógicamente no ha hecho mucha gracia que digamos y se ha abierto investigación administrativa para depurar responsabilidades.

Eso sí, jugar juegan bastante bien y seguramente estemos ante lo que será otro vídeo de éxito dentro de YouTube.