Estos días se están viviendo momentos difíciles para la comunidad de Android con la carta de Cease & Desist enviado por Google a un desarrollador conocido como Cyanogen, para que deje de distribuir un firmware conocido con el mismo nombre el cual está enfocado en mejora de velocidad, estabilidad, uso de aplicaciones desde la memoria SD, entre otras cosas.

El conocimiento de tal carta ha dado un golpe bastante fuerte a la comunidad de Android y pone sobre la mesa toda clase de debates sobre qué tanto una empresa (aunque sea la impulsora) debería presionar o ejercer sobre el desarrollo de un proyecto de software libre, también creo que levanta el debate sobre los límites y el sentido común alrededor el open source.

La razón por la cual, supuestamente, Google mandó esta carta es porque Cyanogen está incluyendo sus aplicaciones que no son de código abierto como Gmail, Google Maps, Market, Google Talk y YouTube. Es decir, no tienen problema con que alguien haga un build personalizado de Android (y no podrían tenerlo, es open source) pero piden que no distribuya aplicaciones de la empresa. En teoría suena lógico pero resulta que sí se autoriza el uso de estas aplicaciones cuando se instalan en dispositivos que tienen el branding de Google y este firmware modificado está hecho justamente para esos dispositivos.

Entonces hay algo más: Google posiblemente intenta cerrar la llave a un desarrollador independiente, que no pertenece al Handset Alliance Foundation, que no está frente al desarrollo de un dispositivo para ninguna marca, pero que distribuye un firmware empuja los límites de velocidad del HTC G1 o HTC Dream, que es independiente y que casualmente es usado por unas 30 mil personas.

La reacción al Cease & Desist de Google ha sido bastante fuerte. Jean-Baptiste Queru, uno de los principales desarrolladores, después de saberse la noticia, publicó en Twitter: «a mis amigos en Apple, Microsoft y Palm: ¿están buscando personas para trabajar en el área de móviles?», y claro, miles de personas poniendo el grito al cielo porque no le permiten usar sus dispositivos *como les da la gana.

Todo esto me suena bastante conocido:

  • Desarrolladores independientes haciendo una versión modificada del firmware del PSP.
  • Desarrolladores independientes haciendo una versión modificada del firmware del iPhone.
  • Desarrolladores independientes haciendo una versión modificada de Mac OS X para hacerlo funcionar en una PC.

...y ahora desarrolladores independientes haciendo una versión modificada del firmware de Android. En los cuatro casos se trata de encontrar formas de hacer que un dispositivo pueda hacer más de lo que el fabricante o los programadores imaginaron, y en todos los casos hay una gran empresa multinacional tratando de impedirlo.

Que sea open source en teoría debió alivianar el problema al punto que no sea problema, pero no es el caso . A Google no le gustó lo que Cyanogen está haciendo y parece que están logrando detenerlo, lamentablemente, pero como suele suceder en estos casos, saldrá otra persona o un grupo de personas ofreciendo lo mismo y mejor.

Ahora en Hipertextual

Suscríbete gratis a Hipertextual

Estamos más ocupados que nunca y hay demasiada información, lo sabemos. Déjanos ayudarte. Enviaremos todas las mañanas un correo electrócnio con las historias y artículos que realmente importan de la tecnología, ciencia y cultura digital.