Hace poco más de una semana, muchos recibieron gustosos el anuncio de autorización de celulares en vuelos comerciales mexicanos, cosa que actualmente sólo se permite cinco minutos antes del vuelo. Esto ocurriría en teoría para pronto.

Desde el punto de vista técnico, los celulares no producen ninguna interferencia con los instrumentos de la cabina de navegación, si eso fuera, las autoridades no estarían abriendo la oportunidad de utilizarlos en determinadas fases del vuelo.

Desgraciadamente, tampoco es que sea lo que se dice fácil de lograr, lo rápido que este servicio esté disponible, parece que dependerá de lo pronto que las telefónicas decidan invertir en tecnología que garantice poder recibir señal a más de tres mil metros de altura, pues actualmente las aeronaves no poseen esa característica, como comenta Adolfo Crespo, director de Servicio al Cliente y Comunicación Corporativa de Mexicana de Aviación.

El costo de tal actualización estaría en un rango de 500.000 a un millón de dólares por aeronave, una cifra bastante considerable. El motivo de por qué las aerolíneas no se encargan del asunto es muy sencillo: los directamente beneficiados son quienes prestan el servicio de telefonía. ¿Será que para el 2010 ya esta característica? Problema de dinero para la inversión no debería haber.