Una de las noticias del día es el próximo cierre de Tr.im un acortador de URLs bastante conocido creado por Nambu. El motivo es que con la adopción de Bit.ly como acortador "por default" de Twitter, ya no ven cómo competir ni encuentran una forma de generar dineros redirigiendo URLs.

La muerte de este servicio pasaría desapercibida, al menos para mi, sino reavivara la discusión de los puntos únicos de fallo y demuestre el verdadero problema que tiene el uso de estos servicios y la carencia que enfrenta Twitter que no han querido resolver: la semi-dependencia en servicios de terceros con una estructura con un punto único de fallo. El 31 de diciembre, cuando tr.im deje de prestar su servicio también dejarán de servir miles, posiblemente millones de direcciones web.

También comprueba la teoría que tenía Joshua Schachter: muchísima codicia por parte de quienes ofrecen estos servicios. Cuando Bit.ly ofreció hospedar la base de datos de URLs de tr.im para que esas direcciones no se pierdan, la gente de Nambu se negó y dice que sólo está interesados en venderla. En el proceso se cargan a todos sus usuarios que confiaron en ellos.

Si tr.im funciona o no es el menor de los problemas, los puntos únicos de fallo lo son, solucionar el problema es tan sencillo como crear/comprar un servicio de acortador de URLs por parte de Twitter o simplemente no contar los URLs como caracteres.

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