Todos conocemos cómo son las empresas que se encargan de defender los derechos de autor de las bandas de música y películas. Esas organizaciones tratan de juntar dinero en todos los rincones de la web para poder dárselo a los artistas y así "hacer valer" sus producciones.

El trabajo que hacen parece ser bastante organizado pero parece que no siempre es así. Según un informe del procurador general belga, SABAM, una de las tantas empresas defensoras, estaba haciendo todo lo contrario a lo que rezaba.

Después de tres años de investigación se determinó que SABAM estaba guardándose una buena parte del dinero que debería ir destinado a los artistas que defendía para financiarse. Y como si esto ya fuera para meterlos preso, además se demostró que la empresa estaba mal organizada y contaba con poco control interno.

¿Cómo hacían esto? Engañaban a los artistas modificando las ganancias anuales. Todos unos evasores y delincuentes. Ahora los managers de SABAM serán investigados y la compañía tendrá que compensar a los artistas por lo que les estuvieron robando todo este tiempo.

Lo peor de todo es que esta es la misma gente que declara delincuente y pirata a la gente que descarga un disco o una película y que lleva a juicio a personas inocentes por compartir.