Como muchos sabrán, yo no considero que las descargas de discos o películas con derechos de autor le hagan perder dinero a las discográficas o los estudios de cine.

Muchos artistas, a los que se los podría catalogar como los de la nueva era tampoco piensan de esa manera ya que vieron su crecimiento al lado de internet y hasta utilizan este medio como una herramienta para generar buzz, hacerse conocidos y vender más. No, no todos tienen la mentalidad de Lars Ulrich.

Hace poco les conté cómo el DJ Calvin Harris maldecía a la BPI, una especie de RIAA y MPAA unificada de Reino Unido, por haber quitado una canción suya de YouTube. Esta vez es el turno del grupo Barcelona, quienes le agradecieron a un usuario por haber puesto una canción en el servicio de videos de Google.

Lo que hicieron fue enviarle una respuesta y agradecerle que haya puesto la canción "Please Don't Go" en el video llamado "Kuroshio Sea", que muestra uno de los acuarios más grandes del mundo.

También le informan que, además de estar halagados, sus ingresos a través de iTunes aumentaron notablemente gracias a su video. Pero no termina ahí, sino que también le aseguraron que conocieron nuevos fans que fueron a sus recitales después de haberlos conocido a través de "Kuroshio Sea".

Realmente no entiendo qué otras pruebas necesitan las organizaciones como la RIAA, BPI o IFPI para darse cuenta que una descarga o un tema que se sube a YouTube no está directamente relacionado a pérdidas de dinero sino que, muchas veces, significa ganancia.