La industria militar, por mucho que nos pese, ha sido fuerza impulsora de los avances tecnológicos más variados. Un nuevo caso lo tenemos en este robot creado por el ejército israelí que imita a una serpiente de 60 cm de largo y que repta igual que cualquier ofidio para moverse.

La gran ventaja es que puede introducirse por cualquier agujero de forma sigilosa. También dispone de una cámara en su parte frontal que muestra imágenes del lugar donde se encuentre, enviándolas directamente al que esté controlando la maquina.

Como pasa con todos los avances tecnológicos se puede usar con muchos fines, algunos muy buenos y otros deplorables. Por ejemplo serían una gran herramienta para rescatar a personas sepultadas en derrumbamientos de edificios, pero también se le podría acoplar una considerable carga de explosivos y hacerlos explotar dentro de cualquier sitio, matando todo lo que se encuentre a su alrededor.

Vía: Engadget