Se sabe que el gobierno británico está buscando promulgar la misma ley que se aprobó en Francia donde, después de dos avisos, los ISPs deberían cortarle el servicio a los usuarios que ellos consideren "piratas". Pero ahora ya no están luchando por esta ley sino que quieren solucionar este problema bajándoles el ancho de banda a las personas que compartan contenidos que posean derechos de autor.

La realidad es que desconectar a personas de la red por compartir archivos no tiene ni pies ni cabeza. Pero sin duda esta es una solución que, si bien no me gusta porque estoy completamente a favor del libre tráfico en la red, es mucho más coherente.

Un vocero del Departamento de Cultura, Medios y Deportes explicó que quitarle el acceso a la red a los ciudadanos no es la "opción preferida" por el gobierno ya que es tomada como un bien necesario como el agua o la electricidad (Amen!).

El discurso, lógicamente, fue cambiado y hay que sumarle unos cuantos puntos al gobierno británico por eso.